lunes, 21 de enero de 2013

La familia Jones

La familia Jones (The Joneses), 2009



Dirigida por Derrick Borte y protagonizada entre otros por Demi Moore, David Duchovny, Amber Heard y Ben Hollingsworth

El argumento "oficial" y el que despertó mi curiosidad respecto a la película viene siendo algo parecido a esto: la familia Jones se muda a una nueva ciudad y es bien recibida por todos sus vecinos, hasta que se enteran de los motivos de su mudanza.

A partir de aquí hay spoilers. Te cuento. La película empieza con un plano del interior de un coche, en el que van un matrimonio y sus dos hijos adolescentes, un chico y una chica. Guapos todos ellos. El matrimonio charla acerca de su nueva casa y los jóvenes están trasteando con móviles y consolas. Lo curioso es que todos prestan atención al hecho de que la renta per cápita de la zona es de cien mil dólares de media. Sorprende que ese dato despierte el interés de todos y la cara que ponen, así que yo, inocente de mí, recordando lo que decía el argumento oficial, pensé que eran ladrones o algo así (mi primera hipótesis antes de ver la película fue que eran testigos de algún juicio con nuevas identidades).

Alternativamente al viaje, se ven llegar un par de enormes camiones a una casa con aspecto de ser muy lujosa. Vale, los camiones de mudanza. Lo curioso es que los transportistas no se limitan a descargar cajas y muebles, sino que colocan todo, cada cosa en su sitio, conectan todos los electrodomésticos, adornos... todo. Dejan la casa impoluta, nada de cajas para desembalar.

Y los Jones llegan justo cuando se van los camiones. No tarda mucho tiempo en llegar la primera visita de los vecinos curiosos por conocer a los recién llegados. Son recibidos con sonrisas de oreja a oreja, invitaciones a cerveza y a ver la casa, dando datos de todo lo que se ve, se bebe y se utiliza.

Es entonces, a los pocos minutos de empezar, cuando sabes el motivo de la mudanza: la publicidad encubierta. Los Jones son un fraude, son simplemente trabajadores para una empresa publicitaria. Todo lo que utilizan, comen, beben, visten, etc, todo es para vender. Así, los chicos enseñan a sus compañeros sus móviles, las consolas, la ropa, los complementos... haciendo que quieran comprar esos productos. El "padre" va a jugar al golf, aprovechando para que se vea lo buenos que son sus palos, lo cómodas que son sus gafas y su ropa. Y así con todo. Cada cierto tiempo, reciben la visita de alguien que les indica cómo va el índice de ventas de cada uno.

No te cuento el final, por si te apetece verla. Está bien para pasar el rato y si tienes la tarde en plan pensar, para darte cuenta de la cantidad de cosas que compramos sin necesitarlas realmente, de cómo el "boca a boca" es y será siempre, la mejor de las publicidades. Si no sabes qué hacer en una tarde aburrida, ya sabes, conoce a los Jones.

2 comentarios:

Isi dijo...

Pues sí que parece interesante, sí.
jaja lo que hacen las apariencias, cómo me ha molado el argumento :))

osheaa dijo...

Es interesante, sí, y lo que he puesto es básicamente el principio de la película, hay más pero prefiero no destriparla mucho. Si la ves, ya me contarás :)