jueves, 10 de enero de 2013

La caída de los gigantes, Ken Follet

Los días que estuve fuera, pasando el cambio de año en mi ciudad natal, tuve ocasión de leer esta novela, a ratos perdidos y con momentos de desesperación al ver la poca duración de la batería de mi pseudo lector de libros electrónicos (estoy planteándome seriamente la opción de regalarme un kindle por mi cumpleaños).

Abordé la lectura con sentimientos encontrados. Por un lado, me encanta leer a Follet. Por otro, las historias en las que se habla de distintos países, distintas clases sociales, distintos momentos, me frenan un poco a la hora de empezar la lectura.

En la balanza, ganó Follet.

La caída de los gigantes es la primera de una trilogía de novelas ambientadas en el siglo XX. A lo largo de ellas, se sigue la evolución de personajes, sus familias y los hechos históricos que les tocó vivir. Me fascina la forma en que, partiendo de varias historias aisladas, los personajes se van mezclando, sobre todo teniendo en cuenta la lejanía tanto física como social que existe entre ellos. No pude evitar recordar lo de que se puede establecer relación entre dos personas totalmente distintas a través de un máximo de seis personas.

Pero bueno, a la historia. Como dije antes, las primeras páginas se dedican a presentar los personajes. En Gales, está la princesa Bea, rusa, casada con Fitz, un conde terrateniente y cuya fortuna tiene como origen el arrendamiento de terrenos ricos en carbón a una empresa que se dedica a la extracción. Es un matrimonio anodino, soso, conveniente para ambos. Ethel, el ama de llaves de la mansión, amante del conde y con el tiempo, madre de su hijo ilegítimo. Billy, hermano de Ethel, que empieza a trabajar en la mina. Dai, el padre, un líder sindicalista con una moral muy estricta. Lady Maude, la hermana de Fitz, luchadora por los derechos de la mujer. Walter y Robert von Ulrich, dos primos amigos de la familia del conde, alemanes. Walter enamorado de Maude y separado de ella al estallar la primera guerra mundial.

Grigori y Lev, dos hermanos rusos huérfanos, trabajadores en una fábrica de ruedas de trenes, que aspiran a salir de Rusia y liberarse del yugo que supone el gobierno del zar Nicolás. Muy diferentes entre sí. Grigori lucha por su familia y por su libertad. Lev sólo está interesado en Lev y le da igual lo que tenga que hacer para conseguir lo que desea, no por maldad sino por puro egoísmo.

Gus Dewar, estadounidense hijo de un senador, diplomático, que viaja por Europa para tantear la atmósfera política y social.

Todos ellos, personajes muy distintos se verán unidos por la sacudida que resultó ser la primera guerra mundial. Todos tienen en común que son idealistas y luchadores por lo que creen o quieren. Lady Maud se entrega con pasión primero a la causa feminista y después a la causa alemana contra el auge de los nazis. Walter hace hasta lo imposible para evitar confrontaciones bélicas, aunque ello conlleve ir en contra de su padre. Gus también aboga por la paz y tiene en el presidente Wilson su ideal. El conde Fitz cree en la tradición y en la superioridad de su clase social. Grigori cree en la libertad y desea más que nada la caída del zar Nicolás y que haya pan y tierra para los rusos. Lev cree que tiene derecho a todo lo bueno que le pueda brindar la vida, independientemente de que lo consiga por medios lícitos o no. Ethel también es una feminista, que apoya y ayuda a Lady Maud en su lucha por el sufragio femenino. Billy cree en luchar por lo que es justo y bueno.

Las historias de cada uno de ellos se van entrelazando entre sí y con los acontecimientos históricos. La narración comienza unos años antes de la primera guerra mundial, con el panorama internacional convulso. La llegada de la guerra cambia por completo el curso de sus vidas, se ven inmersos en ella, cada uno en un bando, haciendo que vivamos las batallas y el juego político y económico a través de ellos. También cuenta la revolución rusa, el papel de Lenin en ella y la esperanza que con ella llegó a los estamentos sociales más bajos del país.

Los años pasan y aparece una nueva generación, los hijos de los protagonistas, que crecen en el período de post-guerra. Pero la paz dura poco y el germen de la violencia asoma en Alemania en la persona de Adolf Hitler y los nazis, ofreciendo falsas ilusiones a una Alemania derrotada y que paga la derrota de la guerra. Y ahí finaliza la primera novela.

Me gustó, tanto la parte ficticia como la histórica. El que haya personajes principales de distintos lados de la contienda, te hace ver más claramente las cosas. Se dice que la historia la escriben los vencedores y en esta narración podemos conocer la visión de las cosas desde los distintos bandos. Ahora toca leer la segunda.

6 comentarios:

Lourdes dijo...

Yo ahora mismo me estoy leyendo El invierno del mundo!!.
Espero que salga pronto la tercera parte. Odio las trilogías inacabadas. Tengo otra trilogía inacabada y estoy que trino: es de Patrick Rothfuss, Crónica del Asesino de Reyes y estoy impaciente. PUffffff..

Besos de tu amiga y jefa. :D

osheaa dijo...

Yo espero empezar con la segunda parte de la trilogía una vez haya retomado el ritmo post-vacacional. Me apunto a Patrick Rothfuss, ni me sonaba.

Gracias!!!

Rebeca de Winter dijo...

Vengo a conocerte por recomendación de Isi y me quedo por aquí. Tengo pendiente esta trilogía de la que me echa para atrás su extensión porque ahora mismo dispongo de poco tiempo y tengo muchos libros por leer pero también tengo claro que algún día caerá. Un abrazo.

Manderly dijo...

Hace años que estoy enganchada a Follet. Estoy a la espera d ela tercera parte de 'The century'. Los dos anteriores me han gustado mucho porque Follet es fácil de leer y muy ameno apesar de la extensión de sus novelas.
Como veo que la primera parte te ha gustado, estoy segura de que la segunda también.
Saludos.

osheaa dijo...

Rebeca de Winter, gracias por pasarte, bienvenida :)

Yo voy a empezar la segunda parte en breve, aunque me pasa lo que a ti, tengo una enorme lista de lecturas pendientes.

Biquiños

osheaa dijo...

Manderly, a mí hasta ahora me ha encantado todo lo que he leído de Follet, especialmente Un lugar llamado libertad y Los pilares de la tierra, así que raro sería que decepcionara con esta trilogía. En cuanto a extensión, pues mejor que lo bueno abunde :)

Biquiños y gracias por la visita