sábado, 22 de diciembre de 2012

Diciembre 2012

Películas

El crepúsculo de los dioses



Título original, Sunset Boulevard, como siempre una buena traducción, eh?. Es una película de 1950 dirigida por Billy Wilder y protagonizada, entre otros, por William Holden, Gloria Swanson y Erich von Stroheim. Aparece, en un pequeño papel, Cecil B. DeMille.

El argumento es el siguiente: Joe Gillis es un escritor de guiones bastante mediocre obsesionado por no perder su coche. En una persecución con unos cobradores, acaba metiéndose en una propiedad privada, de aspecto bastante abandonado y en la que descubre que vive una vieja gloria del cine mudo, Norma Desmond junto con su mayordomo Max.

Cuando ella descubre la profesión de Joe, insiste en que lea una historia que ha escrito, con la idea de volver a ser otra vez la estrella de la pantalla. Naturalmente, el guión no vale gran cosa, pero Joe acepta el trabajo porque necesita dinero. Con el paso del tiempo, Norma va convirtiéndolo en una especie de "mantenido", le compra ropa, complementos, arregla la piscina para mantenerle contento, etcétera.

Norma se enamora de Joe pero no es correspondida, así que utiliza el chantaje emocional cuando nota que él se aleja de ella, intentando suicidarse. Pero Joe ha conocido a una guionista de la cual se ha enamorado y decide abandonar a Norma y su vida cómoda. Cuando ve que le ha perdido, Norma le mata disparándole.

----

Me gustan las películas de esa época. De esta, me gusta especialmente el "bucle" creado al empezar en el mismo escenario que donde acaba, con un cuerpo en la piscina. A lo largo de la historia escuchamos la voz del protagonista "en off", guiándonos a través de cada momento.

Ella está más que sobreactuada, a veces me ha resultado incómoda, con sus poses estáticas y los ojos como queriendo salirse de las órbitas. Mucha rigidez, aunque supongo que fue por exigencias del guión.  Normalmente lo que me sucede cuando veo películas de esa época es que me siento divertida, me entretienen, incluso a veces me despiertan ternura o admiración. En este caso, no he conseguido más que pensar "por fin se ha acabado",  sentí incomodidad, ya sé que lo que voy a decir puede sonar tonto, pero la sensación al verla es que "todo es mentira", no me pareció creíble.

Ya sé que hay quien la considera una especie de cinta de culto, una sátira sobre la vida de las grandes estrellas del cine, sus egos, sus excentricidades y todo eso, pero sinceramente, yo no la recomendaría.


El árbol de la vida



Título original, Raintree County, otra traducción no literal :)

Después de la anterior, seguí con la que consideraba otro clásico, del año 1957. Dirigida por Edward Dmytryk (ni una vocal en el apellido) y protagonizada por Montgomery Clift, Elizabeth Taylor y Eva Marie Saint.

Argumento: John Shawnessy es un joven estudiante, aparentemente enamorado de su compañera Nell. En una de las últimas clases del curso, al aire libre, su profesor les cuenta la leyenda del árbol de la vida, que se supone que existe en el condado. Ni corto ni perezoso, John se dirige a los pantanos a buscar el árbol, sin conseguirlo, claro. Es el tipo de cosas que hace John y que provoca que tenga un cierto halo de "rarito". Tiene como arrebatos en los que se le da por hacer o decir lo más absurdo o inesperado en cada situación. 

Ese verano, John conoce a Susanna, una muchacha sureña encantadora, con la que intima. Ella se vuelve a su casa pero vuelve al poco tiempo con la noticia de que está embarazada. Así que John y Nell rompen su relación romántica y él se casa con Susanna. Al viajar al sur para conocer a su familia, se entera de que en la familia de ella hay antecedentes de locura y un extraño misterio sobre un incendio ocurrido cuando Susanna era una niña.

El embarazo resultó ser una falsa alarma, pero al cabo de un tiempo tienen un hijo. Su vida parece normal y corriente, con las extravagancias de John por medio, Nell sigue enamorada de él y Susanna se obsesiona con enloquecer. Al final ella coge a su hijo y se va al sur. Estalla la guerra de secesión americana, John se enrola con el fin de encontrar a su mujer y a su hijo. Pasan los años. Los encuentra casi al final de la guerra, ella está convencida de estar enferma, pero él la ignora y se vuelven los tres a casa. Allí, con todo aparentemente normal, Susanna decide suicidarse internándose en los pantanos, para que John pueda ser feliz con Nell, que sigue enamorada de él. Lo que no sabe es que su hijo la sigue.

Después de una búsqueda intensa por los pantanos, encuentran el cuerpo de Susanna. El niño está dormido a los pies de un árbol de hojas doradas, enorme y frondoso (teóricamente el árbol de la vida) y se despierta al oír los gritos llamándole. Y la película acaba así, con el reencuentro padre-hijo, a un tiro de piedra del árbol, pero sin que John llegue a verlo.

----

La verdad es que o yo no estaba muy por ver clásicos o la fama de ciertas películas hacen que tenga una expectación tal que al verlas me siento totalmente defraudada.

El personaje de John no es nada atractivo y cuando digo eso me refiero a que no es atractivo en ninguna faceta. Vapuleado por todo el mundo, diciendo y  haciendo tonterías sin sentido, pasando por encima del amor de Nell para irse con Susanna e incapaz de ver la desesperación de su mujer o siquiera intentar entenderla. Parece alguien sin personalidad, como una especie de bola de pinball, chocando errático aquí y allá.

No me parece que profundizara en ningún tema: ni en los sueños de juventud, ni la esclavitud, ni la guerra civil, ni el amor, ni el matrimonio... Lo que me queda muy claro es que hay sitios en los que no me gustaría nada vivir, y Raintree County es uno de ellos, allí no hay una persona "normal". La sensación después de haberla visto, que es tremendamente larga y que fue tiempo perdido.


Amistad




Después de lo que resultaron ser para mí dos fiascos, quise ir a lo seguro. Y una película protagonizada por Anthony Hopkins y Morgan Freeman no podía fallarme. Así que me dispuse a ver Amistad

Título original Amistad

Dirigida por Steven Spielberg  y protagonizada, como dije antes, por Morgan Freeman, Anthony Hopkins y Matthew McConaughey. Año 1997.

Spielberg ya había tocado el tema de los extraterrestres, con mucho éxito (E T), el tema de los nazis y judíos (La lista de Schlinder) y con esta película se acercó al tema de la esclavitud. Me temo que no con el mismo éxito que con las citadas anteriormente.

El barco La amistad lleva en sus bodegas a 53 esclavos, capturados en Costa de Marfil y llevados en primera instancia a Cuba. Los prisioneros se amotinan y acaban con casi toda la tripulación, española, salvándose sólo dos, que son los encargados de manejar el timón. Pero en lugar de acabar en Africa, tal como deseaban los esclavos, el barco es rescatado en las costas americanas.

Y ahí empieza el problema. La reina Isabel de España exige que los esclavos le sean devueltos. Los dos tripulantes supervivientes, dicen que los esclavos les pertenecen. Los marinos que rescataron el barco, dicen que él y su contenido es pertenencia suya. Y los esclavos sólo quieren volver a su hogar. Además, se encuentran en un medio totalmente desconocido para ellos, sin poder comunicarse ni entenderse con nadie (hasta que encuentran con un traductor, buscando por los muelles).

Matthew McConaughey parece haberle tomado cariño a los papeles de abogado. Y aquí hace de uno especialista en pleitos por las propiedades. Intenta demostrar que los esclavos fueron atrapados ilegalmente en Africa, con el fin de lograr su extradición. Lo consigue, por supuesto, pero después de conocer la historia del que parece su líder y ponerla como ejemplo para ablandar al tribunal.

A pesar de lo impactante de algunas escenas, de lo terrible de la historia, no logra que me sienta involucrada como me sucedió con La lista de Schlinder. No cuestiono la calidad de la película, ni las actuaciones, sino que le ha faltado algo para captar mi total atención. Es como si fuera una película más para pasar una tarde. Ni frío ni calor, que diría alguna persona por ahí.


El caso Winslow




Ha llegado la hora de reconocer una debilidad. Jeremy Northam. Me gusta. No en plan llevar una carpeta con fotos suyas ni suspirar románticamente. Simplemente me gusta. Así que me puse a buscar filmografía y una de las películas fue esta.

Título original, The Winslow boy (casi, casi)

Dirigida en 1999 por David Mamet y protagonizada por Nigel Hawthorne, Rebecca Pidgeon y Jeremy Northam.

Principios del siglo XX, Inglaterra. Los Winslow son una familia normal y corriente de la época. Un hijo estudiando en Oxford, una hija recientemente prometida en matrimonio, luchadora de los derechos de la mujer y el hijo pequeño en la Academia Naval. 

El mismo día que se anuncia el compromiso de su hija, aparece Ronnie, el hijo menor, que ha sido expulsado de la academia naval, acusado de haber robado un giro de cinco chelines a un compañero de clase. Su familia cree en su inocencia y empieza un proceso con el fin de limpiar su nombre. Toda la atención y energía de la familia está en conseguirlo. Pero no es tarea fácil, es una especie de lucha de David contra Goliath. Poco a poco, la prensa se hace eco del suceso y el proceso va ganando importancia al hacerse popular. Hay quien cree que Ronnie es inocente y quien piensa lo contrario. Mientras, intentan que haya un juicio o una vista con el fin de que el niño pueda defenderse. Así, contratan a sir Robert Morton para la defensa del niño. Las finanzas y el prestigio de la familia se ven afectados, hasta el punto de que el prometido de Kate decide romper el compromiso y Dickie, el hijo mayor, ha de dejar sus estudios en la universidad por falta de fondos.

Todo muy inglés, en el sentido de que el honor está por encima de todo y de todos, no importa lo que se pierda por el camino ni las consecuencias de las decisiones tomadas, el nombre de Ronnie Winslow ha de ser limpiado. También todo muy inglés en el sentido de la frialdad y la escasez de sentimientos demostrados, fuera de la lucha porque la verdad salga a la luz.

Tengo entendido que es una adaptación de una obra de teatro. Creo que los personajes estarían mejor ubicados en un escenario que en la película. Sé que sonará raro y no tiene demasiado que ver, pero la sensación que me dio fue muy similar a cuando vi Algunos hombres buenos.


El coleccionista de amantes



Había visto El coleccionista de huesos y por una de esas asociaciones mentales mías sin mucho sentido, se me dio por ver El coleccionista de amantes.

Título original Kiss the girls (ni parecido, verdad?)

Película de 1997, dirigida por Gary Fleder y protagonizada por Morgan Freeman y Ashley Judd.

Casanova es un asesino en serie que se dedica a secuestrar y posteriormente asesinar a mujeres jóvenes, bellas y con algún talento fuera de lo común. Una de las muchachas secuestradas es la sobrina de un psicólogo forense, interpretado por Freeman, que inmediatamente se pone manos a la obra para conseguir liberar a la joven con vida y lo antes posible. Para ello, ofrece su ayuda y su talento a los policías encargados del caso, o más bien, de los casos.

Ashley Judd hace el papel de una cirujana extraordinaria que es secuestrada por Casanova. Logra escapar y se convierte en pieza fundamental para la caza del asesino. No voy a contarte más para no fastidiar el final. Pero no deja de ser sorprendente la facilidad con la que cualquiera puede inmiscuirse en las investigaciones policiales, ni la entereza con la que una mujer secuestrada y sometida  a presión, afronta el ver cara a cara a quien quiso asesinarla.

Es una película entretenida, te da lo que esperas, un rato agradable de palomitas y refresco. Y ver a Freeman siempre es agradable, no crees?



Lectura

Los juegos del hambre, The hunger games, autora Suzanne Collins.

Cuando vi la película no sabía que se basaba en una novela. De hecho me enteré casi accidentalmente. Así que me puse a buscar y me encontré con una trilogía, Los juegos del hambre, En llamas y Sinsajo.

La acción se sitúa en un momento indeterminado del futuro. 74 años antes, en Panem, hubo una revuelta en la que trece distritos se sublevaron contra el Capitolio. El distrito 13 fue aniquilado y los otros doce, condenados al ostracismo, el trabajo y la pobreza. Cada distrito tiene una función concreta: agricultura, electrónica, minería, textil, etcétera.

Como resultado de su derrota y con el fin de apagar cualquier idea de levantamiento contra el poder, se instauraron los juegos del hambre. Dos jóvenes de entre 12 y 18 años de cada distrito (un chico y una chica), se enfrentan entre ellos en una zona llamada la arena, matándose hasta que sólo queda un superviviente, que tendrá como precio una vida llena de comodidades. Estos jóvenes son llamados los tributos.

En el distrito 12 se dedican a la minería. Katniss y su amigo Gale consiguen mantener vivas a sus familias a través de la caza furtiva, alimentándoles y haciendo trueques de sus piezas cobradas en el mercado negro llamado Quemador. Así van viviendo como buenamente pueden. Pero llega el día de la cosecha, el día en que son elegidos mediante sorteo los tributos para participar en los juegos. Tanto Katniss como Gale tienen bastantes posibilidades de salir elegidos, ya que han hecho uso de la posibilidad de aumentar sus papeletas a cambio de comida.

Sin embargo, es la hermana pequeña de Katniss la elegida ese año. Para evitar la muerte segura de la niña, Katniss se ofrece a ocupar su lugar en los juegos como voluntaria. Y así, junto con Peeta, el chico salido por sorteo, se dirige al Capitolio, donde será sometida a sesiones de belleza, entrenamientos y entrevistas con el fin de que los espectadores conozcan a los tributos y puedan apostar por ellos.

Como cabe la posibilidad de que no lo hayas leído ni hayas visto la película, sólo te diré que al final Katniss consigue enfadar al presidente de Panem y dejar en evidencia a los responsables de los juegos.

Creo que van a hacer una segunda parte, no sé si equivalente al segundo volumen o un resumen del segundo y el tercero juntos.

Así que si no quieres que te chafe el futuro, no leas lo que sigue, a no ser, claro está, que te dé igual o que no pienses ver ninguna de las películas.

En llamas.- Después de haber sobrevivido a los juegos y de haber salvado la vida de Peeta, Katniss intenta hacer una vida lo más normal posible. Su calidad de vida ha mejorado mucho, tiene una casa en la ciudad de los vencedores, dinero, comida y fama. Pronto tendrá que ir, junto con Peeta, al tour de los vencedores, con vistas a los 75 juegos, que serán especiales (cada 25 años hacen una edición especial).

El presidente Snow amenaza veladamente a la muchacha, diciéndole que su estratagema con las bayas ha podido fomentar un levantamiento contra el Capitolio y avisándole de que si no convence en la gira a todo el mundo de que lo que hizo fue un acto de amor en lugar de un acto de rebeldía, lo pagará caro.

Durante la gira y por mucho que se lo proponga, no logra aplacar al presidente ni convencer a todo el mundo de que no es una rebelde que intenta atacar el régimen existente. En algunos distritos hay disturbios y el presidente Snow quiere venganza. Y la venganza cae. Lo que tendrán de especiales los 75 juegos es que los tributos serán escogidos entre los ganadores de todas las ediciones. Eso hace que Katniss se automáticamente una de las elegidas ya que es la única chica ganadora del distrito 12.

Para abreviar, te diré que hacen alianzas con otros concursantes, que no llegan a acabar el concurso ya que Katniss provoca la destrucción de la arena de juego. Está malherida y es rescatada por un aerodeslizador.

Sinsajo.- Katniss está en el distrito 13, comprobando por sí misma que no ha sido destruido sino que sobrevive bajo la superficie gracias al acuerdo de no agresión que hicieron con el Capitolio (el distrito 13 estaba especializado en armamento nuclear, de ahí que se llegara a acuerdo). Ahora es la base de los rebeldes. El distrito 12 ha sido arrasado, la mayoría de sus habitantes aniquilados. Gran parte de los distritos restantes se alzan contra el presidente y todos esperan que Katniss sea la imagen de la revolución. Pero ella está más ocupada en pensar cómo rescatar a Peeta (que está en el Capitolio) que en otra cosa. En este tomo se narra el enfrentamiento entre rebeldes y presidente, con un final sorprendente.

----

Son novelas fáciles de leer, no muy originales en su planteamiento, pero de ello ya te contaré cuando hable de la película, me ha recordado a otras novelas y otras películas ya existentes. Son las típicas novelas para leer durante un viaje o mientras esperas algo o a alguien, con una trama fácil de retomar tras un parón en la lectura.


Sin descanso, título original Killjoy (otra de esas traducciones que dejan que desear), de Julie Garwood.

Es una novela predecible, de la que se podría hacer una película de esas que suelen emitir en televisión los sábados por la tarde. Pero el que sea predecible no la hace mala.

Lola tiene dos hijas, Jilly y Carrie. Jilly es guapísima y malísima, manipuladora, egoísta y peligrosa. Consigue lo que quiere y además siempre queda bien y como una buena chica. Carrie es trabajadora, dulce y maravillosa y la única persona que parece darse cuenta de lo mala malosa que es Jilly.

En su último curso de instituto, Jilly queda embarazada, tiene una niña y se va, dejándosela a su madre y su hermana, que la cuidan y la adoran desde el primer día. Pasan los años y Jilly intenta secuestrar a su hija, con ayuda de un criminal. Como resultado, muere Lola y Avery, la niña, resulta herida.

Cuando Avery crece, empieza a trabajar en el FBI como analista de datos. Carrie tiene una agencia de publicidad y actrices. Todo va genial. Hasta que Carrie es secuestrada por Monk, un asesino en serie que es perseguido por John Paul. Lo que no se sabe es que Monk ha hecho eso porque está totalmente encandilado por Jilly, quien quiere ver muertas a Avery y Carrie.

Chica guapísima, inteligente, dulce, emprendedora se encuentra con chico duro, solitario, guapísimo, habilidoso, fuerte y leal. Juntos intentan atrapar a un malo malísimo que suele hacer bien su trabajo pero que esta vez la pifia por estar enamorado e intentar complacer a su amada.

Por supuesto se enamoran, se acuestan y todo es excepcional y al final suenan los violines y todo eso.

Ya te lo dije, totalmente predecible. Aunque hay cosas sin mucho sentido, aún dentro de lo que suelen ser estas novelas. Una de ellas es el cambio de Carrie. Nos la presentan al principio como una muchacha trabajadora, tenaz, inteligente, cariñosa y todo eso. Pero después la imagen que nos dan de ella es de una mujer de mal genio, gritona, impaciente, insegura, desconfiada...

Por otra parte, Monk tiene su modus operandi, es bueno en su trabajo, hace lo que tiene que hacer y punto. Vale que cree estar enamorado de Jilly y quiere complacerla y hacer las cosas de la forma que ella desea. Pero no va con su personalidad controladora el dejarse llevar de esa forma y mucho menos en "su trabajo". Monk realmente habría aceptado matar a Carrie y Avery, sí, pero no de esa forma tan extravagante, sino a su manera.

Pues eso, otro libro para leer por leer, en ratos de espera. Y también fácil de retomar.


Rosas rojas, título original Red roses mean love (más o menos), de Jacquie D'Alessandro

Novela de faldas largas. Es decir, hace un par de siglos. Stephen Barret, el marqués de Glenfield, es atacado cuando va de Londres a su pabellón de caza a pasar una semana en soledad. Dejado por muerto, es rescatado por Hayley Albright, una joven huérfana que se ha hecho cargo de sus hermanos pequeños, tres criados de su padre y una tía medio sorda. Ella le lleva a su casa, le cura y le cuida.

Cuando Stephen se despierta al cabo de unos días, se da cuenta de que su vida corre peligro y decide mentir sobre su identidad, para poder restablecerse por completo antes de volver a Londres y descubrir quién puede ser su asesino. Le escribe una carta a su mejor amigo y además cuñado, Justin, pidiéndole que le envíe ropa y que investigue quién podría desear su muerte.

Le dice a Hayley que es un tutor y que fue asaltado por unos ladrones. Ella le acoge como un miembro más de su familia. Y aquí empiezan las dificultades para él. Nunca ha hecho gran cosa por sí mismo. Nunca se ha vestido solo, nunca se ha afeitado... con la excusa de sus heridas se va librando de cosas, pero no deja de asombrarle la diferencia existente entre su modo de vida y la de la familia Albright.

Hayley escribe relatos bajo un pseudónimo, para una revista de caballeros (si supieran que es una mujer, nadie querría comprar la revista), pero nadie en casa lo sabe. Este empleo le permite mantener a sus hermanos Pamela, Andrew, Callie y Nathan, a su tía Olivia,  y a Winston, Grimsley y Pierre, tres componentes de la tripulación del barco de su difunto padre. Ella es una mujer activa, alegre, con iniciativa y las ideas claras. Por supuesto, él se enamora de ella pero las diferencias sociales y todo eso, hacen que ni se plantee nada. Y hasta aquí puedo leer, no voy a decirte quién quiere ver muerto a Stephen ni el motivo, ni lo que pasa entre los dos protagonistas.

Ya sé que contado así parece una novela romanticona más, pero tiene momentos y personajes sumamente divertidos. El hecho de que por una vez la mujer no sea una tierna corderilla, dulce, inocente y frágil, sino una mujer que no necesita más que el cariño de su familia para salir adelante, hace que sea mucho más agradable de leer. Una llega a preguntarse porqué una muchacha así se fijaría en un inútil como Stephen, que sólo sabe llevar las cuentas de sus tierras y poco más.

Mis personajes preferidos son Callie, la niña pequeña, de seis años, que hace las típicas preguntas incómodas con la mayor inocencia del mundo y la tía Olivia, cuya sordera es bastante selectiva y es mucho más espabilada de lo que los demás piensan.

Sorprendentemente, de las tres novelas (Los juegos del hambre, Sin descanso y Rosas rojas), es la que más me ha gustado. No me ha resultado empalagosa y sí me ha hecho sonreír en algunos momentos. No es la novela del siglo ni mucho menos, pero está bien para leer estas vacaciones tranquilamente.

Ah, el título del libro se debe a la afición de Hayley por conocer el significado de los nombres y de las flores.



No hay comentarios: