jueves, 27 de diciembre de 2012

Tengo pensado....

... leer La cabaña del tío Tom, para hacer una entrada relativa a la guerra de secesión americana, con serie, película, libro y música.

... empezar una serie de entradas sobre mi querido Pendergast y las novelas de Preston y Child

... empezar otra serie de entradas sobre Rosamunde Pilcher y sobre Jane Austen


Pero a veces una hace planes y le salen otras cosas. De todas formas, son ideas que me gustaría sacar adelante, tarde o temprano.

Brokeback mountain, Annie Proulx




No sabía que la película había tenido su origen en un relato corto hasta que me puse a curiosear en estos días que estuve sola. Y una vez que me enteré, no paré hasta haberlo leído.

Bueno, para ser sincera, esperaba una novela y no un relato de 24 páginas. Es básicamente la historia que cuenta la película, sólo que con muchos huecos por medio y con los protagonistas muy distintos. En el relato original, tanto Jack como Ennis son hijos de granjeros pobres, rústicos, sin estudios, brutos, lo que algunos llamarían unos palurdos y además físicamente tirando más a poco atractivos que a otra cosa. Vamos, unos personajes de lo más reales.

Claro que para el cine no sería muy inteligente poner a dos muchachos "brutos" y enclenques, así que cambiaron un poco las cosas. También hicieron añadidos para llenar los huecos entre los encuentros y para dar más matices a los personajes.

Jack Twist y Ennis del Mar son dos jóvenes rondando la veintena que tienen el sueño común de lograr reunir el dinero bastante para tener su propia parcela de tierra para vivir de ella. Van dando tumbos de trabajo en trabajo hasta que ambos coinciden al ser elegidos para cuidar un rebaño de ovejas en los pastos de Brokeback. Allí, con el paso de los días se van conociendo y acaban teniendo una relación amorosa, pero a su estilo, brusco y nada romántico. Una vez acabada la temporada, se separan y pasan cuatro años hasta que vuelven a reunirse cuando Jack va a visitar a Ennis, quien ya se ha casado con su novia Alma y tiene dos  hijas. A partir de entonces, pasan el tiempo que pueden juntos, en distintos sitios: de acampada, en una cabaña, viajando a alguna ciudad donde no les conozcan... Eso no basta para Jack, que quiere una vida juntos, cosa que Ennis no puede darle ya que la sociedad de entonces no sólo rechazaba sino que podía llegar a ser violenta contra los homosexuales.

Y no te digo el final por si no has visto la película o leído el relato. En la película, la relación entre ambos se presenta de una forma muy apasionada, cariñosa, firme, constante. Los encuentros siempre tienen lugar en Brokeback, donde se conocieron. Y nos cuenta más sobre sus vidas individualmente. Es mucho más emotiva y romántica que el relato. Y contiene el beso más apasionado, hermoso y genial que he visto nunca en el cine (siempre para mi gusto, claro). Tiene lugar más o menos en el minuto 58 de la película, por si sientes curiosidad.

Y una petición, si ves la película. No entiendo cuál es la última frase que dice el protagonista. Lo que dice justo antes de que empiece a sonar el tema "The wings" y los créditos finales de la película. Así que si la ves y tienes el oído más agudo que yo, te agradecería que me lo hicieras saber. He buscado en san Google y hay opiniones diversas al respecto, parece que no soy la única persona con ganas de saber qué dice el protagonista.

Te dejo dos enlaces. El primero, el del beso que tanto me gusta. Ennis está esperando la llegada de Jack, después de cuatro años sin saber nada de él. Se pasa el día esperando y bebiendo cerveza, hasta que, al caer la tarde, llega.

http://www.youtube.com/watch?v=C8-kSUqXlyQ

Y este segundo enlace, con el tema musical que me encanta, The wings, se oye en distintos momentos pero casi totalmente en los créditos finales. Es la versión instrumental, me gusta mucho más que la cantada.

http://www.youtube.com/watch?v=2H4fLQ9_c3w

Otra de mis escenas favoritas es la de un Ennis tímido, jugueteando con su sombrero, dudando a la entrada de la tienda de campaña. Si a la vejez me voy a volver romántica y todo....

Y por una vez y sin que sirva de precedente, te aconsejo ver la película antes de leer el relato. Más que nada para que no te fastidien el final, no es lo mismo verla sin saberlo. Y porque el relato es mucho más realista, le quitaría es toque tan dulce a la película. Lo dicho, los años no me perdonan, ains...


miércoles, 26 de diciembre de 2012

El bolígrafo de gel verde, Eloy Moreno




La primera vez que tuve noticias de esta novela fue en un blog, creo que en uno de los IMM del blog de Isi (fromisiblog.articulo19.com), aunque no lo juraría, con lo despistada que soy. Me llamó mucho la atención el título, me pareció original y muy atractivo para una enamorada de los artículos de oficina como soy yo.

Así que cuando Chelou me lo dejó, aproveché estos días de vacaciones de ser madre para leerlo. Craso error. No porque el libro esté mal, sino porque no se debe leer en estados de ánimo bajos, por decirlo de alguna forma. Página tras página esperaba una gota de esperanza, de alegría, encontrándome irremediablemente con tedio, rutina, desesperación, pérdida, agotamiento emocional y físico. Y para alguien que está física y mentalmente agotada, es como echarse una losa encima.

Un hombre viaja en un tren con destino que no conocemos. Durante su viaje empieza a recordar el pasado, empezando por el momento en que un accidente da pie a la separación de su mejor amigo de la niñez. Sigue hablando de la rutina de su trabajo, de la rutina de su familia, de la rutina de sus días. Siempre igual. Hasta que, harto de que desaparezcan los bolígrafos de su mesa, se compra un bolígrafo de gel verde. Así, si desaparece, podrá seguirle la pista, al ser un color inusual. Y a través de sus pesquisas va encontrándose cosas inesperadas sobre sus compañeros de trabajo. El tiempo que pasa investigando es tiempo que resta a su familia. Las cosas van empeorando día a día. Y decide cambiar, romper con todo, empezar de nuevo. Y de ahí el viaje. Pero no se puede huir de uno mismo, de lo que uno siente, piensa y necesita. De lo que uno es. Ya no está la rutina de antes, pero no es feliz. Y hasta aquí "puedo leer", si quieres saber el final, has de leer la novela. Es fácil de leer, está escrita en un estilo sencillo y no es muy extensa. 

Pero me ha dejado más alicaída de lo que estaba. Así que si estás en un momento de tu vida en que necesitas esperanza, alegría y ánimo, te recomendaría que esperaras un poco más para leerlo. Porque si estás mal, te dejará triste. Bueno, al menos es lo que me ha sucedido a mí.

He echado un vistazo por la red y todo lo que leo son críticas positivas, gusta a casi todo el mundo, o por lo menos a todos los que escriben opiniones. Muchas veces, al leer lo que sea, pienso que me gustaría poder hacerlo, poder escribir y poder transmitir las cosas que yo siento. Esta vez no. No me gustaría escribir algo así, no porque no sea bueno sino porque aunque sea una tontería, a mí me gustaría poder escribir para animar, entretener, para cosas positivas, para que mientras que la gente leyera lo que yo escribiera, se olvidaran por un momento de lo malo, se evadieran, como me sucede a mí normalmente. Pero no para pasar a un mundo agobiante, constreñido, gris.

Pero bueno, al resto de gente le gusta, así que tendrás que leerlo para tener tu propia opinión. Recuerda: no cuando estés mal de ánimo.

martes, 25 de diciembre de 2012

El sabor de las pepitas de manzana, Katharina Hagena

Hacía tiempo que quería leer este libro, en parte por el título, que me recordaba a mi niñez, cuando me dedicaba a mordisquear no sólo las pepitas de manzana sino también las de naranja y los corazones de los melocotones... podía pasar hasta una hora mordisqueando y jugando con ellas a pesar del sabor amargo.




Así que aprovechando la soledad y tranquilidad de estos días y que Chelou me dejó su ejemplar de la novela, me puse a leerla.

El argumento era interesante: a la muerte de su abuela, Iris hereda la casa familiar. Tras el entierro se instala en ella por unos días mientras piensa si la va a conservar o va a renunciar a la herencia. Al recorrer tanto la casa como el jardín y el huerto, la asaltan recuerdos de su infancia pasada allí, junto con su prima Rosemarie y su amiga Mira. Viejas historias y viejos secretos van saliendo a la luz a medida que pasan los días en esa laberíntica casa.

Las primeras páginas presentan a los personajes de la novela de una forma un tanto precipitada. Me recordaron a las novelas "nórdicas" que he intentado digerir, lo cual no fue un principio muy prometedor. Después la autora nos va describiendo la casa a medida que Iris la recorre. En la vida he visto una casa con tantas puertas. En la cocina hay tres, con eso te digo todo. Al cabo de un párrafo ya dejé de intentar imaginarme la disposición de las entradas y salidas. A continuación, cuando sale al jardín, nombres de plantas y hierbas sin parar. Ya empezaba a preguntarme cuándo empezaría la historia, cuando los pensamientos de la protagonista van saltando de un tema a otro. Sabemos que Rosemarie murió atravesando un cristal, pero no cuándo ni dónde ni porqué. Sabemos que el maestro de la escuela cree ser el padre de Inga, una de las tías de Iris, pero no está seguro y un día lo afirma y al otro lo niega. Sabemos que Mira parece haber desaparecido de escena tras la muerte de Rosemarie, que tenían una relación especial, pero no sabemos nada más. Sabemos que Rosemarie hizo que se rompiera la relación de su tía Inga con un joven que trabajaba en una gasolinera, pero no el motivo que tuvo para hacerlo. Sabemos que Mira sedujo posteriormente a ese joven, quedando embarazada, pero tampoco sabemos el motivo por el que lo hizo. Sabemos la historia del embarazo de Harriet pero apenas tenemos datos sobre el padre.

Todas estos hilos de recuerdos se mezclan con paseos de Iris por el pueblo, por recorridos por la casa, por encuentros con gente de su niñez. Algunas de las preguntas pendientes se aclaran, otras no. Y otras la autora da por hecho que las aclara, pero yo no me entero mucho, como por ejemplo cuando Mira queda embarazada, dice que el motivo fue por Rosemarie. Y nada más. Y vuelvo a pensar que yo soy muy corta de entendederas, porque vale que ellas dos tenían una relación muy especial y que a Mira el ver a Rosemarie besar al chico de la gasolinera le sentó mal, aun sabiendo que lo hacía para que la tía Inga lo viera y dejara la relación (aún no sé los motivos de Rosemarie para pretender tal cosa, me resulta difícil creer que estaba enamorada de él), pero vamos, que no sé porqué Mira lo sedujo, ya que el beso no afectó para nada a la relación Mira-Rosemarie.

En fin, que hubo muchos momentos en los que en lugar de parecer alemana, la autora me parecía más bien nórdica. O tal vez fue que esperaba más de la novela, quizás si la hubiera leído nada más saber de su existencia, no me habría creado tantas expectativas y me hubiera agradado más.


domingo, 23 de diciembre de 2012

Los Tudor

Me encanta tanto la novela histórica como la historia novelada. Hace unos meses pasé por una época en la que me empapé de los Tudor, no sólo en películas y serie, sino también leyendo y escuchando. Intentaré contarte el proceso.

Todo empezó con la novela La trampa dorada, de Philippa Gregory. Fue uno de los libros que compré hace meses en una oferta. Me gustó tanto, que busqué más novelas de esa autora, llenando la época Tudor con otras dos novelas suyas, La princesa fiel y La otra Bolena.

La princesa fiel es un retrato de Catalina de Aragón, la primera esposa de Enrique VIII. Tras mostrarnos unas pinceladas de su niñez, vivida entre batallas de la Reconquista, cuenta cómo llegó a Inglaterra como la prometida del príncipe de gales, Arthur, el primogénito de Enrique VII. Nos lo presenta como un muchacho débil, sensible, terriblemente apocado en presencia de su padre. Una vez casados, Catalina tolera la presencia de Arthur porque ha sido educada para cumplir con su deber. Pero él muere de lo que llaman la enfermedad de los sudores y ella queda un poco en tierra de nadie. Enrique VII no le hace caso, su padre, Felipe de Aragón está demasiado enfrascado en su guerra con Francia y falto de medios para acabar de pagar su dote. Pasa una época de grandes penurias hasta que llega su boda con Enrique VIII, un muchacho que vivió alegremente y se encontró casi de repente con la responsabilidad de gobernar Inglaterra. Catalina le da un hijo al rey, pero apenas vive un mes. A partir de entonces, sufre continuos abortos o tiene niños que nacen muertos y sólo sobrevive su hija María.

Enrique VII consiguió el trono peleando literalmente por él, con lo que su hijo tiene muy presente la necesidad de consolidar la dinastía y la sucesión. A eso se le suma la aparición de Ana Bolena, que resulta no ser una más de las amantes del rey sino una mujer muy astuta que quiere ocupar el puesto de Catalina y arrastrar consigo, al poder, a su familia.

Como consecuencia, Enrique VIII intenta anular su matrimonio aduciendo que Catalina estuvo casada con su hermano. La reina jura que dicha unión no fue consumada. Empieza así un período de luchas, el rey por su libertad para poder casarse con una joven que podría darle un heredero y la reina por no perder su posición.

Tan obsesionado le tiene la idea de un heredero, que llega a plantearse el que su sucesor sea el hijo bastardo que tuvo con Bessie Blount. El muchacho murió en la adolescencia.

Como es sabido, el rey consigue sus propósitos, aleja a la reina de la corte, disuelve su matrimonio y se casa con Ana Bolena. Eso sí, a un precio muy alto, la ruptura con la iglesia católica, un fuerte aliado perdido por Inglaterra.

La otra Bolena nos habla de María Bolena, la hermana de Ana, que fue amante del rey Enrique VIII y llegó a darle dos hijos. A través de los ojos de María, vemos cómo el rey se fija en ella, cómo su familia la ampara para conseguir beneficios de esa relación, llegando incluso a apartarla de su marido para que no haya dudas de que si queda embarazada el hijo sea del rey. Los hermanos Bolena, junto con el padre y el tío, incitan la pasión del rey, aconsejan a María cómo portarse para mantener su interés. Pero el tiempo pasa y el interés decae. Es entonces cuando Ana parece surgir para captar el interés regio. Y lo consigue. Pero Ana es demasiado ambiciosa, ha hecho que Enrique VIII se jugara demasiado y el hecho de no poder darle un heredero varón, junto con el malestar de gran parte de la corte, los problemas políticos en los que se ve envuelto, hacen que la reina caiga en desgracia. Enrique hace que sea acusada de traición y condenada a muerte, con pruebas y testigos falsos, con el fin de quedar libre de casarse con Jane Seymour.

La trampa dorada cuenta el paso por la corte inglesa de Ana de Cléves y Catalina Howard, dos de las esposas de Enrique VIII menos conocidas, posiblemente por la brevedad de sus matrimonios. Ana de Cléves sucedió como esposa del rey a Jane Seymour, tras la muerte de ésta en el parto del único hijo varón no bastardo que tuvo el rey. El matrimonio de Ana y Enrique fue por motivos puramente políticos, una alianza contra los franceses, los sempiternos enemigos de Inglaterra. La joven no fue del agrado del rey desde el primer momento. Se vio incapaz de consumar el matrimonio. Hay que tener en cuenta que Enrique ya era un hombre mayor, para la época, que tenía la pierna muy mal herida y que además se cree que padecía de un trastorno genético que afectaba a su capacidad de reproducción. Ana vivió aterrada, intentando complacer al rey, haciendo lo que creía correcto, sola en la corte, sin amigos, pensando que ella sería también condenada a muerte por un rey medio loco que se inventaba cargos contra sus esposas con tremenda facilidad.

Le fue ofrecida una salida fácil. A cambio de poder vivir en Inglaterra y ser considerada como una hermana por el rey, Ana debería confirmar que su matrimonio con Enrique no era válido ya que había sido prometida en matrimonio anteriormente y esa promesa nunca fue disuelta. Por supuesto, aceptó, aunque hasta la muerte del rey tuvo que vivir con el temor a que en cualquier momento la acusaran de traición, si al rey le convenía.

Catalina Howard era una adolescente atolondrada, dama de compañía de la reina Ana, más preocupada por lucir bonita y coquetear que por cumplir sus obligaciones. Su viveza y juventud llaman la atención del rey, quien se casa con ella una vez que el matrimonio con Ana es disuelto. Pero Catalina tiene poco sentido común y toma un amante. Por si fuera poco, el rey se siente cada vez peor físicamente. Catalina es condenada a muerte por traición al rey.


Al tiempo que leía esas novelas, volvía a ver alguna película como Ana de los mil días o la serie Las seis esposas de Enrique VIII. Tengo que reconocer que se nota el paso del tiempo en la serie, la recordaba mucho mejor de lo que fue. No te la recomiendo, no aguantó bien el paso del tiempo. La película sí.



Ana de los mil días (Anne of the thousand days), película de 1969 dirigida por Charles Jarrott y protagonizada por Richard Burton, Genevieve Bujold, Irene Papas, Michael Hordern... Trata de la disolución del matrimonio entre Catalina de Aragón y Enrique VIII y el posterior matrimonio del rey con Ana Bolena, hasta la ejecución de ésta por alta traición.

Es una imagen que más bien tiende al romanticismo, en la película el rey parece casi acosar a Ana, entonces dama de compañía de su mujer la reina Catalina, hasta que ella cede a casarse con él y poco a poco va pasando de la reticencia al amor por el rey. Se nos muestra a una Ana Bolena dulce, encantadora, enamorada y se deja de lado las maniobras políticas llevadas a cabo no sólo por ella sino por el resto de su familia para aprovecharse del interés del rey. Es una película agradable, buena para pasar un rato en casa, una tarde de invierno.

 Las hermanas Bolena (The other Boleyn girl, 2008), dirigida por Justin Chadwick y protagonizada por Natalie Portman, Scarlett Johansson, Eric Bana, Kristin Scott Thomas. Es una película basada en la novela de Philippa Gregory antes mencionada, en la que se ve la historia entre Enrique VIII y Ana Bolena un poco a través de los ojos de María.



La serie Las seis esposas de Enrique VIII ya te digo que no ha aguantado bien el paso del tiempo. Son seis capítulos, cada uno de ellos dedicado a una esposa, con lo que yo llamo ambiente de teatro, no de cine o de documental. 



Y así vamos a dar con la serie más actual (que yo sepa) dedicada al tema: Los Tudor. Aunque realmente debería llamarse Enrique VIII, pues los Tudor abarcan varios reyes y reinas, desde Enrique VII hasta la reina Isabel I, mientras que en la serie tratan sólo del reinado de Enrique VIII.

Creo que es inevitable que haya fallos históricos en la serie, supongo que algunos de ellos hechos aposta para aportar un poco más de dramatismo, como por ejemplo la muerte del cardenal Wosley, que realmente no se suicidó, como muestra la serie, sino que murió de enfermedad.

Hay otros errores como nombrar el Vaticano, inexistente por entonces y alguna que otra cosilla, pero ya digo que son cosas puntuales y que o bien se colaron o bien se hicieron para dar más intensidad a la historia.

Tiene un reparto lleno de grandes actores y actrices. Jonathan Rhys Meyers tiene el papel protagonista, Peter O'Toole como el papa Pablo III, Max Von Sydow en el papel del cardenal Von Waldburg, Jeremy Northam como Thomas Moro, Sam Neill como el cardenal Wolsey, etc

Abundan las escenas de desnudos y sexo, supongo que también por hacer la serie más apetecible al público. Tratan todos los aspectos del reinado de Enrique, no se centran sólo en el aspecto matrimonial. Eso sí, lo presentan como una persona sumamente manipulable, mucho más de lo que tengo entendido que fue en la realidad, obsesionado por pasar a la historia como un rey fuerte, famoso por sus logros en la guerra, eternamente enemistado con los franceses incluso cuando se reúnen para firmar un tratado de paz.

Enrique VIII fue un príncipe encantador, buen atleta, un campeón en los torneos, apuesto y deseado por casi todas las mujeres. El tiempo, las heridas y los excesos en la mesa hicieron que el paso de los años lo convirtiera en un hombre avejentado, maloliente y físicamente desagradable. Pero a él le gustaba pensar que aún era el que fue, el mejor en todo. De hecho en la serie el personaje del rey apenas envejece. Pero lo dicho, todo sea por la audiencia. Como sea, es una serie interesante como acercamiento al tema.

En cuanto a escuchar... en la serie de Los Tudor aparece el personaje de Thomas Tallis (quien haya leído 50 sombras de Grey lo habrá reconocido, al menos de nombre), es otra pequeña incongruencia temporal De hecho si mal no recuerdo, fue músico en la corte de la reina Isabel I, y se cree que fue para ella para quien compuso el motete para ocho coros a cinco veces, como parte de las celebraciones del 40 aniversario de la reina en 1573. Es el famoso Spem in alium, que aparece en la novela antes citada de las sombras de Grey y que os dejo aquí el enlace a youtube por si sentís curiosidad.
 http://www.youtube.com/watch?v=0_oehc90D1M  

Es una música preciosa, al menos a mí me lo parece.

Así que ya sabes, si quieres sumergirte en la época, puedes elegir entre leer, ver o escuchar (o las tres).

Dinastía Tudor

Enrique VII (1485-1509) tras la guerra de las dos rosas

Enrique VIII (1509-1547)

Eduardo VI (1547-1553)- hijo de Enrique VIII y Jane Seymour

Juana I (reinó una semana en julio de 1553, fue ejecutada en la torre de Londres) era sobrina de Enrique VIII

María I (1553-1558) conocida como Bloody Mary por su persecución y matanza a los contrarios al catolicismo, hija de Enrique VIII y Catalina de Aragón

Isabel I (1558-1603) conocida como la reina virgen, hija de Enrique VIII y Ana Bolena




Persuasión (1995)

Viendo la película La sentencia, me encontré con una cara conocida, Ciarán Hinds, a quien relacionaba con otra adaptación cinematográfica de otra novela de Jane Austen. Así que ahí va :)



Persuasion (Persuasion), película dirigida por Roger Mitchell y protagonizada por Amanda Root, Ciarán Hinds, Sam West

La protagonista de Persuasión es Anne Elliot, una mujer para la cual ha pasado la edad supuestamente casadera, al acercarse más a la treintena que a la veintena. Vive en una familia para la cual las apariencias lo son todo, hasta el punto de descuidar sus gastos, cosa que les lleva a la necesidad de alquilar la mansión familiar.

La familia se traslada a Bath, Anne se retrasa debido a que tiene que ayudar a una de sus hermanas, casada e hipocondríaca. Allí, Anne se reencuentra con el capitán Wenworth, un hombre al que rechazó por consejo de una amiga de su madre, lady Russell. El amor de la muchacha no ha desaparecido y en los años transcurridos desde entonces, se ha arrepentido muchas veces de su decisión. El capitán parece haber dejado atrás su historia y la trata con la debida cortesía.

Una vez todos en Bath, empiezan a sucederse las complicaciones entre las relaciones de Anne, un nuevo pretendiente, el capitán Wenworth y la familia. Finalmente triunfa el amor, claro, pero no sin antes haber superado obstáculos, como debe ser.

Esta novela y por extensión la película, es como una loa continua a la marina inglesa y sus componentes. Los marinos tienen un aura de héroe por el simple hecho de embarcar, viajar, entrar en combate y hacer fortuna en el mar. De hecho, se presentan como deseosos del inicio de nuevas guerras y batallas para poder surcar los mares de nuevo, para poder amasar más tesoros y para dejar el pabellón del país muy alto.

La sentencia (2003)

Como ya he dicho, siento una especial querencia por Jeremy Northam, así que echando un vistazo a su filmografía, me encontré con esta película.



La sentencia (The Statement), dirigida por Norman Jewison, basada en la novela de Brian Moore y protagonizada por Michael Caine, Tilda Swinton, Jeremy Northam, Charlotte Rampling y Ciarán Hinds.

La película narra la persecución de Pierre Brossaud, un francés que cooperó con los nazis provocando la muerte de siete judíos. Por una parte, le persigue un supuesto grupo judío que se dedica a la "caza de nazis" y que le ha condenado a muerte (de ahí el título de la película), por otra parte, le persigue la justicia, encarnada por una juez con la ayuda de un coronel del ejército. Se sospecha que el grupo judío no es más que una cortina de humo tras la que se esconde un alto cargo del gobierno, a quien quiere descubrir la juez.

Solamente la iglesia católica y un grupo de ella llamado los caballeros de santa María son los que parecen ayudar a Pierre en su huída. Le dan asilo, le dan la absolución ante sus crímenes, incluso cuando mata a uno de sus perseguidores en la actualidad. La obsesión de Pierre es estar en gracia de dios, libre de pecado, aunque eso no le impide extorsionar, chantajear o amenazar en su periplo hacia la libertad, hacia el extranjero.

Es complicado tratar tantos temas y con tanto fondo en una película. La rabia de que los asesinos ahora puedan ejercer cargos de poder, a salvo de su pasado. La posición de la iglesia católica ante los criminales de guerra. La persecución de los nazis. La impotencia ante la burocracia. Son cosas que la película sobrevuela, ante la imposibilidad de un tratamiento más en profundidad, o al menos es la sensación que tengo. Es un buen prólogo a una discusión-debate entre conocidos, después de verla.



La abadía de Northanger (2007)

Ayer en Hysteria me encontré aparte de con la conocida cara de Maggie Gyllenhaal, con la presencia de Felicity Jones interpretando el papel de Emily, la hermana modosita y formal. Inmediatamente asocié su cara con la protagonista de La abadía de Northanger (Northanger abbey), una película basada en una novela de Jane Austen.

De todos es conocida mi debilidad por las películas llamadas de época, a las que yo denomino "de faldas largas" y mi gusto por leer novelas de Jane Austen. Hace muchos años conocí a una muchacha un tanto... mmmm... pija, podríamos decir, de esas que se saben las marcas de todo y que están a la última y todo eso. Ella, entre otras cosas, presumía de leer a Jane Austen desde la niñez. Yo no conocía nada de esa autora, hasta que ella me regaló un ejemplar de Orgullo y prejuicio, el que siempre tengo a mano desde entonces.

Tardé bastante en leer el libro, tengo que confesarlo. Más que nada porque nunca creí que ella y yo pudiéramos tener gustos comunes. Pero para mi sorpresa, me gustó. Y a partir de ahí, leí más y vi más adaptaciones de novelas de esa autora. Ya te iré contando a lo largo del blog, espero.




La abadía de Northanger es una película dirigida por Jon Jones e interpretada entre otros por Felicity Jones, J J Feild, Carey Mulligan, William Beck...

Catherine es una muchacha sencilla, inocente y tímida a quien los señores Allen, sus relativamente adinerados vecinos de toda la vida, invitan a ir con ellos a Bath. Allí conoce a Isabella, una aparentemente modesta muchacha con quien el hermano de Catherine entabla relaciones. También se encuentra con Henry y Eleanor Tilney, dos hermanos con quienes siente especial afinidad, llegándose a enamorar de él.

Pero el tiempo desvela que Isabella es en realidad una muchacha ambiciosa que se ha comprometido con John, hermano de Catherine, pensando que su fortuna es mayor de la que el joven posee. Por tanto, no duda en abandonar al joven por el hermano mayor de Henry y Eleanor, quien sólo pretende aprovecharse de la joven, cosa que logra.

El padre de Henry invita a Catherine a pasar una temporada en La abadía de Northanger, la casa familiar. Allí, Catherine da rienda suelta a su imaginación, avivada por la lectura de novelas truculentas e imagina que hay algo raro en la muerte de la señora Tilney, llegando con sus sospechas a despertar el enfado de Henry.

Al conocerse su bajo nivel económico, Catherine es expulsada de la abadía por el patriarca familiar, pensando ella que la echan por las sospechas sobre la muerte de la esposa.

Al saber Henry que ella ha sido echada sin miramientos de la casa y obligada a hacer el trayecto de vuelta al hogar sola, acude a visitarla para ofrecerle sus excusas y proponerle matrimonio.

Como todas las novelas de Austen, tiene una pátina de inocencia y de candor bastante notable. Me temo que mi resumen no le ha hecho justicia. Es una de esas películas que personalmente no me importa volver a ver cada cierto tiempo. No un peliculón ni nada por el estilo, pero sí me gusta para pasar el tiempo. Siempre sabes qué esperar de ella.

Sentencia de muerte (2004)

Definitivamente, el espíritu navideño pasa de mí. Había pensado en volver a ver algunas películas más acordes con la época, como Love actually, El diario de Bridget Jones y cosas así, pero nada, me voy por otros derroteros.

Acabo de ver Sentencia de muerte (AKA convicted), una película de nacionalidad danesa, dirigida por Bille August y protagonizada, entre otros, por Aidan Quinn, Kelly Preston y Connie Nielsen (curioso reparto para una película danesa, ¿verdad?).



Como muchas otras personas, he visto películas y he leído novelas sobre la pena de muerte. Desde alguien inocente que es salvado en el último minuto hasta los culpables que se arrepienten a última hora y sólo desean alcanzar la paz y ser redimidos de sus pecados.

Esta en concreto no está al nivel de ninguna de las que he visto antes. La vida secreta de David Gale, Dead man walking, entre otras. Desde mi humilde opinión, ni se le acerca. Pero vamos al argumento.

Frank es un ex abogado defensor que mantiene correspondencia con una serie de personas que están en el corredor de la muerte esperando su ejecución. Se dedica a vender esas cartas una vez se ha llevado a cabo la sentencia. Hay una de sus corresponsales que es especial en el sentido de que sus cartas pueden alcanzar un precio muy elevado. Charlotte está a unos días de ser ejecutada por inyección letal, por el secuestro y posterior asesinato de una niña pequeña. Se ha confesado culpable.

Para mejorar el negocio, Frank visita a Charlotte. Habla con ella, que cree que es un amigo de su difunto padre. Y poco a poco él se enamora y se convence de que es inocente, por mucho que ella insista en que es culpable. Frank investiga, ayudado de la abogada que lleva el caso y encuentra indicios nuevos que dan un giro de 180 grados al caso.

Dicho así, no suena mal del todo. Con ese argumento podría sacarse algo pasable. Pues no. Fríos, envarados y aburridos. Al final acabaré viendo una de Santa Claus, por lo menos ya sabes qué esperar.

sábado, 22 de diciembre de 2012

La delicadeza (2011)



La delicadeza (La délicatesse), película dirigida por David y Stéphane Foenkinos. Protagonizada por Audrey Tautou, François Damiens y Bruno Todeschini.

Cuando voy a ver una película de nacionalidad francesa, me pongo un poco a la defensiva, sobre todo si no es una comedia. El cine francés me suele resultar bastante indigesto y con esto no quiero decir que sea malo, sino que los diálogos, las situaciones, los planos de las escenas hacen que me resulte imposible empatizar con la historia o con los personajes.

Esta película es un claro ejemplo de ello. Nathalie es una joven felizmente casada con Françoise, que enviuda repentina e inesperadamente cuando él es atropellado mientras hacía footing. Pasan tres años y ella se centra en su trabajo para salir adelante. Y un día, sin más, entra uno de sus colaboradores en su despacho para hacerle una consulta y ella le besa apasionadamente, sin una palabra. Y a partir de ahí las situaciones se me vuelven indigestas, la cosas que se dicen, la forma de reaccionar de cada uno... yo no le encuentro sentido, supongo que porque no soy muy "de pensar". Como sea, me ha costado mucho acabar de verla, intentar seguir el hilo de los personajes, su evolución. Y por favor, que alguien le haga un bocadillo a esa muchacha, que está en los huesos la pobre.

Me ha dejado una sensación de desagrado casi físico. E insisto en que es algo muy personal mío, tal vez tú la veas y te parezca una maravilla. Me ha quitado las ganas de ver Amelie.

Diciembre 2012, veo leo y escucho

Aunque no ha acabado el mes, sólo una pincelada de lo que voy haciendo. He empezado a leer El sabor de las pepitas de manzana. Acabo de ver Hysteria, no sé cuál será la siguiente. Estoy viendo por web algunos episodios de Anatomía de Grey, desde el principio, aunque ya la había visto y no es una de mis series favoritas, así que no acabo de entender muy bien el motivo de verla, pero hace ya tiempo que dejé de cuestionar mis impulsos y aprendí a dejarme llevar por ellos.

Sigo teniendo a mano, siempre, Orgullo y prejuicio, he plastificado la cubierta, se estaba empezando a ajar un poco. Sigo poniendo capítulos de la serie de vez en cuando y sigo viendo algunas escenas de la película. Me gusta. Tampoco es que sea mi favorita, por mucho que lo parezca después de leer eso. Pero creo que hay cosas que nos tranquilizan, nos hacen sentir bien aunque esas cosas no sean las que más nos agraden. Y a mí Orgullo y prejuicio me da sensación de familiaridad, me hace compañía.

La música, los años ochenta. En youtube, directamente, "éxitos de los años ochenta". Y Nessun dorma, interpretado por Pavarotti.

Hysteria (2011)

Leí algo, muy poco, sobre esta película en un blog en el que apenas hacían más que recomendar verla. Ninguna pista del argumento ni de los personajes. Pero indagando un poco, vi que una de las protagonistas era Maggie Gyllenhaal, una actriz por la que siento especial debilidad desde que la vi como actriz principal en Secretary.

Yo sabía que la palabra "histeria" procedía del griego y que estaba directamente relacionada con el útero, de ahí que siempre seamos las mujeres las histéricas. Lo que no sabía era que se consideraba una enfermedad, más que un estado de ánimo y que se trató como tal hasta 1952. 

La película.  Dirigida por Tanya Wexler y protagonizada por Hugh Dancy, Maggie Gyllenhaal, Jonathan Price, Felicity Jones y Rupert Everett en  sus principales personajes.

Londres, 1880. Mortimer Granville es un joven médico que va de hospital en hospital, siendo despedido de cada uno de ellos por querer introducir teorías modernas en la medicina, tales como la limpieza para evitar infecciones y el no utilizar las sangrías para todos los males.

Cuando le echan del enésimo hospital, decide recurrir a la práctica privada e intentar que un médico con consulta propia le contrate como ayudante. Y así es como va a parar a la consulta del doctor Darymple, un viudo con dos hijas muy distintas entre sí, Charlotte y Emily. Charlotte es una mujer con mucha iniciativa y con las ideas muy claras, que lucha por la igualdad entre los sexos y dirige un orfanato. Emily es el sueño hecho realidad para los hombres de la época, dulce, bonita, obediente, toca el piano, lleva la casa, lee... es inevitable que Mortimer caiga hechizado por ella.

La consulta del doctor es para mujeres. Es especialista en tratar la histeria, dolencia que asegura que padece la mitad de la población femenina. Si tenemos en cuenta que para diagnosticarla basta tener prácticamente cualquier síntoma, desde insomnio hasta irritabilidad. Y el buen doctor tiene remedio para ello: su tratamiento consiste en, con su mano debidamente aceitada, presionar y masajear los genitales femeninos, hasta conseguir "el paroxismo de la enfermedad", tras el cual la mujer queda tranquila y satisfecha.

Es curioso que el doctor afirme que no se le está dando placer sexual a la mujer y que sostenga que tal placer sólo se consigue con la penetración del miembro viril. Pero parece que la película es fiel en cuanto a ese tema y en cuanto a tratamientos alternativos para la histeria, que iban desde duchas frías en los genitales hasta la histerectomía en los casos considerados más extremos.

Pues bien, Mortimer acepta el puesto, convencido (al igual que su jefe) que lo que está haciendo es darle un tratamiento a las mujeres y sin plantearse siquiera que lo que hace es darles placer y provocar orgasmos. Pero lo hace tan bien, que el número de "enfermas" aumenta considerablemente. El doctor Darymple está tan contento que habla de hacerle socio del consultorio y acepta que se case con Emily. La pega es que el brazo de Mortimer se resiente de tanto ejercicio y llega un momento en que no puede satisfacer a las pacientes, con lo que es despedido.

Consternado al perder empleo y novia, va a casa de su amigo Edmund St. John-Smythe, un apasionado de la electricidad que intenta inventar un plumero eléctrico. Jugueteando con el artilugio, Mortimer siente que las vibraciones y la presión pueden hacer el trabajo que antes hacía su mano, así que lo prueban con una criada y ven que no sólo hace el mismo trabajo sino que lo hace mejor. Con el invento, la máquina vibradora, van a la consulta del padre de Emily, le hacen una prueba y ahí empiezan a hacer fortuna.

Mientras todo eso ocurre, Charlotte sigue en su empeño de sacar adelante el orfanato, sin ayuda de su familia, montando escándalos (para la época) y pidiendo préstamos. Tras un altercado en la fiesta de compromiso de su hermana, acaba en la cárcel.

Se pide a Mortimer que declare a Charlotte como histérica, lo cual le conduciría al manicomio y a la histerectomía. Pero él no lo hace, es más, declara que la histeria no existe como enfermedad. Eso conlleva la ruptura con Darymple y su hija Emily.

Con el dinero obtenido de los royalties del invento, apoya la causa de Charlotte. Emily decide pensar por sí misma y hacer lo que ella desea y no simplemente obedecer a su padre. Edmund es feliz con su patente del vibrador casero. 

Es básicamente una comedia. Tienes media sonrisa en la boca todo el tiempo. Sólo media sonrisa. Y además es instructiva, te explican quién, cómo, cuándo y por qué se inventó el vibrador. Ya ves, ahora es un juguete erótico, para muchas personas hasta mal visto, y antes era un aparato médico. A saber dentro de unos siglos qué pensará la gente de la aspirina...





Diciembre 2012

Películas

El crepúsculo de los dioses



Título original, Sunset Boulevard, como siempre una buena traducción, eh?. Es una película de 1950 dirigida por Billy Wilder y protagonizada, entre otros, por William Holden, Gloria Swanson y Erich von Stroheim. Aparece, en un pequeño papel, Cecil B. DeMille.

El argumento es el siguiente: Joe Gillis es un escritor de guiones bastante mediocre obsesionado por no perder su coche. En una persecución con unos cobradores, acaba metiéndose en una propiedad privada, de aspecto bastante abandonado y en la que descubre que vive una vieja gloria del cine mudo, Norma Desmond junto con su mayordomo Max.

Cuando ella descubre la profesión de Joe, insiste en que lea una historia que ha escrito, con la idea de volver a ser otra vez la estrella de la pantalla. Naturalmente, el guión no vale gran cosa, pero Joe acepta el trabajo porque necesita dinero. Con el paso del tiempo, Norma va convirtiéndolo en una especie de "mantenido", le compra ropa, complementos, arregla la piscina para mantenerle contento, etcétera.

Norma se enamora de Joe pero no es correspondida, así que utiliza el chantaje emocional cuando nota que él se aleja de ella, intentando suicidarse. Pero Joe ha conocido a una guionista de la cual se ha enamorado y decide abandonar a Norma y su vida cómoda. Cuando ve que le ha perdido, Norma le mata disparándole.

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Me gustan las películas de esa época. De esta, me gusta especialmente el "bucle" creado al empezar en el mismo escenario que donde acaba, con un cuerpo en la piscina. A lo largo de la historia escuchamos la voz del protagonista "en off", guiándonos a través de cada momento.

Ella está más que sobreactuada, a veces me ha resultado incómoda, con sus poses estáticas y los ojos como queriendo salirse de las órbitas. Mucha rigidez, aunque supongo que fue por exigencias del guión.  Normalmente lo que me sucede cuando veo películas de esa época es que me siento divertida, me entretienen, incluso a veces me despiertan ternura o admiración. En este caso, no he conseguido más que pensar "por fin se ha acabado",  sentí incomodidad, ya sé que lo que voy a decir puede sonar tonto, pero la sensación al verla es que "todo es mentira", no me pareció creíble.

Ya sé que hay quien la considera una especie de cinta de culto, una sátira sobre la vida de las grandes estrellas del cine, sus egos, sus excentricidades y todo eso, pero sinceramente, yo no la recomendaría.


El árbol de la vida



Título original, Raintree County, otra traducción no literal :)

Después de la anterior, seguí con la que consideraba otro clásico, del año 1957. Dirigida por Edward Dmytryk (ni una vocal en el apellido) y protagonizada por Montgomery Clift, Elizabeth Taylor y Eva Marie Saint.

Argumento: John Shawnessy es un joven estudiante, aparentemente enamorado de su compañera Nell. En una de las últimas clases del curso, al aire libre, su profesor les cuenta la leyenda del árbol de la vida, que se supone que existe en el condado. Ni corto ni perezoso, John se dirige a los pantanos a buscar el árbol, sin conseguirlo, claro. Es el tipo de cosas que hace John y que provoca que tenga un cierto halo de "rarito". Tiene como arrebatos en los que se le da por hacer o decir lo más absurdo o inesperado en cada situación. 

Ese verano, John conoce a Susanna, una muchacha sureña encantadora, con la que intima. Ella se vuelve a su casa pero vuelve al poco tiempo con la noticia de que está embarazada. Así que John y Nell rompen su relación romántica y él se casa con Susanna. Al viajar al sur para conocer a su familia, se entera de que en la familia de ella hay antecedentes de locura y un extraño misterio sobre un incendio ocurrido cuando Susanna era una niña.

El embarazo resultó ser una falsa alarma, pero al cabo de un tiempo tienen un hijo. Su vida parece normal y corriente, con las extravagancias de John por medio, Nell sigue enamorada de él y Susanna se obsesiona con enloquecer. Al final ella coge a su hijo y se va al sur. Estalla la guerra de secesión americana, John se enrola con el fin de encontrar a su mujer y a su hijo. Pasan los años. Los encuentra casi al final de la guerra, ella está convencida de estar enferma, pero él la ignora y se vuelven los tres a casa. Allí, con todo aparentemente normal, Susanna decide suicidarse internándose en los pantanos, para que John pueda ser feliz con Nell, que sigue enamorada de él. Lo que no sabe es que su hijo la sigue.

Después de una búsqueda intensa por los pantanos, encuentran el cuerpo de Susanna. El niño está dormido a los pies de un árbol de hojas doradas, enorme y frondoso (teóricamente el árbol de la vida) y se despierta al oír los gritos llamándole. Y la película acaba así, con el reencuentro padre-hijo, a un tiro de piedra del árbol, pero sin que John llegue a verlo.

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La verdad es que o yo no estaba muy por ver clásicos o la fama de ciertas películas hacen que tenga una expectación tal que al verlas me siento totalmente defraudada.

El personaje de John no es nada atractivo y cuando digo eso me refiero a que no es atractivo en ninguna faceta. Vapuleado por todo el mundo, diciendo y  haciendo tonterías sin sentido, pasando por encima del amor de Nell para irse con Susanna e incapaz de ver la desesperación de su mujer o siquiera intentar entenderla. Parece alguien sin personalidad, como una especie de bola de pinball, chocando errático aquí y allá.

No me parece que profundizara en ningún tema: ni en los sueños de juventud, ni la esclavitud, ni la guerra civil, ni el amor, ni el matrimonio... Lo que me queda muy claro es que hay sitios en los que no me gustaría nada vivir, y Raintree County es uno de ellos, allí no hay una persona "normal". La sensación después de haberla visto, que es tremendamente larga y que fue tiempo perdido.


Amistad




Después de lo que resultaron ser para mí dos fiascos, quise ir a lo seguro. Y una película protagonizada por Anthony Hopkins y Morgan Freeman no podía fallarme. Así que me dispuse a ver Amistad

Título original Amistad

Dirigida por Steven Spielberg  y protagonizada, como dije antes, por Morgan Freeman, Anthony Hopkins y Matthew McConaughey. Año 1997.

Spielberg ya había tocado el tema de los extraterrestres, con mucho éxito (E T), el tema de los nazis y judíos (La lista de Schlinder) y con esta película se acercó al tema de la esclavitud. Me temo que no con el mismo éxito que con las citadas anteriormente.

El barco La amistad lleva en sus bodegas a 53 esclavos, capturados en Costa de Marfil y llevados en primera instancia a Cuba. Los prisioneros se amotinan y acaban con casi toda la tripulación, española, salvándose sólo dos, que son los encargados de manejar el timón. Pero en lugar de acabar en Africa, tal como deseaban los esclavos, el barco es rescatado en las costas americanas.

Y ahí empieza el problema. La reina Isabel de España exige que los esclavos le sean devueltos. Los dos tripulantes supervivientes, dicen que los esclavos les pertenecen. Los marinos que rescataron el barco, dicen que él y su contenido es pertenencia suya. Y los esclavos sólo quieren volver a su hogar. Además, se encuentran en un medio totalmente desconocido para ellos, sin poder comunicarse ni entenderse con nadie (hasta que encuentran con un traductor, buscando por los muelles).

Matthew McConaughey parece haberle tomado cariño a los papeles de abogado. Y aquí hace de uno especialista en pleitos por las propiedades. Intenta demostrar que los esclavos fueron atrapados ilegalmente en Africa, con el fin de lograr su extradición. Lo consigue, por supuesto, pero después de conocer la historia del que parece su líder y ponerla como ejemplo para ablandar al tribunal.

A pesar de lo impactante de algunas escenas, de lo terrible de la historia, no logra que me sienta involucrada como me sucedió con La lista de Schlinder. No cuestiono la calidad de la película, ni las actuaciones, sino que le ha faltado algo para captar mi total atención. Es como si fuera una película más para pasar una tarde. Ni frío ni calor, que diría alguna persona por ahí.


El caso Winslow




Ha llegado la hora de reconocer una debilidad. Jeremy Northam. Me gusta. No en plan llevar una carpeta con fotos suyas ni suspirar románticamente. Simplemente me gusta. Así que me puse a buscar filmografía y una de las películas fue esta.

Título original, The Winslow boy (casi, casi)

Dirigida en 1999 por David Mamet y protagonizada por Nigel Hawthorne, Rebecca Pidgeon y Jeremy Northam.

Principios del siglo XX, Inglaterra. Los Winslow son una familia normal y corriente de la época. Un hijo estudiando en Oxford, una hija recientemente prometida en matrimonio, luchadora de los derechos de la mujer y el hijo pequeño en la Academia Naval. 

El mismo día que se anuncia el compromiso de su hija, aparece Ronnie, el hijo menor, que ha sido expulsado de la academia naval, acusado de haber robado un giro de cinco chelines a un compañero de clase. Su familia cree en su inocencia y empieza un proceso con el fin de limpiar su nombre. Toda la atención y energía de la familia está en conseguirlo. Pero no es tarea fácil, es una especie de lucha de David contra Goliath. Poco a poco, la prensa se hace eco del suceso y el proceso va ganando importancia al hacerse popular. Hay quien cree que Ronnie es inocente y quien piensa lo contrario. Mientras, intentan que haya un juicio o una vista con el fin de que el niño pueda defenderse. Así, contratan a sir Robert Morton para la defensa del niño. Las finanzas y el prestigio de la familia se ven afectados, hasta el punto de que el prometido de Kate decide romper el compromiso y Dickie, el hijo mayor, ha de dejar sus estudios en la universidad por falta de fondos.

Todo muy inglés, en el sentido de que el honor está por encima de todo y de todos, no importa lo que se pierda por el camino ni las consecuencias de las decisiones tomadas, el nombre de Ronnie Winslow ha de ser limpiado. También todo muy inglés en el sentido de la frialdad y la escasez de sentimientos demostrados, fuera de la lucha porque la verdad salga a la luz.

Tengo entendido que es una adaptación de una obra de teatro. Creo que los personajes estarían mejor ubicados en un escenario que en la película. Sé que sonará raro y no tiene demasiado que ver, pero la sensación que me dio fue muy similar a cuando vi Algunos hombres buenos.


El coleccionista de amantes



Había visto El coleccionista de huesos y por una de esas asociaciones mentales mías sin mucho sentido, se me dio por ver El coleccionista de amantes.

Título original Kiss the girls (ni parecido, verdad?)

Película de 1997, dirigida por Gary Fleder y protagonizada por Morgan Freeman y Ashley Judd.

Casanova es un asesino en serie que se dedica a secuestrar y posteriormente asesinar a mujeres jóvenes, bellas y con algún talento fuera de lo común. Una de las muchachas secuestradas es la sobrina de un psicólogo forense, interpretado por Freeman, que inmediatamente se pone manos a la obra para conseguir liberar a la joven con vida y lo antes posible. Para ello, ofrece su ayuda y su talento a los policías encargados del caso, o más bien, de los casos.

Ashley Judd hace el papel de una cirujana extraordinaria que es secuestrada por Casanova. Logra escapar y se convierte en pieza fundamental para la caza del asesino. No voy a contarte más para no fastidiar el final. Pero no deja de ser sorprendente la facilidad con la que cualquiera puede inmiscuirse en las investigaciones policiales, ni la entereza con la que una mujer secuestrada y sometida  a presión, afronta el ver cara a cara a quien quiso asesinarla.

Es una película entretenida, te da lo que esperas, un rato agradable de palomitas y refresco. Y ver a Freeman siempre es agradable, no crees?



Lectura

Los juegos del hambre, The hunger games, autora Suzanne Collins.

Cuando vi la película no sabía que se basaba en una novela. De hecho me enteré casi accidentalmente. Así que me puse a buscar y me encontré con una trilogía, Los juegos del hambre, En llamas y Sinsajo.

La acción se sitúa en un momento indeterminado del futuro. 74 años antes, en Panem, hubo una revuelta en la que trece distritos se sublevaron contra el Capitolio. El distrito 13 fue aniquilado y los otros doce, condenados al ostracismo, el trabajo y la pobreza. Cada distrito tiene una función concreta: agricultura, electrónica, minería, textil, etcétera.

Como resultado de su derrota y con el fin de apagar cualquier idea de levantamiento contra el poder, se instauraron los juegos del hambre. Dos jóvenes de entre 12 y 18 años de cada distrito (un chico y una chica), se enfrentan entre ellos en una zona llamada la arena, matándose hasta que sólo queda un superviviente, que tendrá como precio una vida llena de comodidades. Estos jóvenes son llamados los tributos.

En el distrito 12 se dedican a la minería. Katniss y su amigo Gale consiguen mantener vivas a sus familias a través de la caza furtiva, alimentándoles y haciendo trueques de sus piezas cobradas en el mercado negro llamado Quemador. Así van viviendo como buenamente pueden. Pero llega el día de la cosecha, el día en que son elegidos mediante sorteo los tributos para participar en los juegos. Tanto Katniss como Gale tienen bastantes posibilidades de salir elegidos, ya que han hecho uso de la posibilidad de aumentar sus papeletas a cambio de comida.

Sin embargo, es la hermana pequeña de Katniss la elegida ese año. Para evitar la muerte segura de la niña, Katniss se ofrece a ocupar su lugar en los juegos como voluntaria. Y así, junto con Peeta, el chico salido por sorteo, se dirige al Capitolio, donde será sometida a sesiones de belleza, entrenamientos y entrevistas con el fin de que los espectadores conozcan a los tributos y puedan apostar por ellos.

Como cabe la posibilidad de que no lo hayas leído ni hayas visto la película, sólo te diré que al final Katniss consigue enfadar al presidente de Panem y dejar en evidencia a los responsables de los juegos.

Creo que van a hacer una segunda parte, no sé si equivalente al segundo volumen o un resumen del segundo y el tercero juntos.

Así que si no quieres que te chafe el futuro, no leas lo que sigue, a no ser, claro está, que te dé igual o que no pienses ver ninguna de las películas.

En llamas.- Después de haber sobrevivido a los juegos y de haber salvado la vida de Peeta, Katniss intenta hacer una vida lo más normal posible. Su calidad de vida ha mejorado mucho, tiene una casa en la ciudad de los vencedores, dinero, comida y fama. Pronto tendrá que ir, junto con Peeta, al tour de los vencedores, con vistas a los 75 juegos, que serán especiales (cada 25 años hacen una edición especial).

El presidente Snow amenaza veladamente a la muchacha, diciéndole que su estratagema con las bayas ha podido fomentar un levantamiento contra el Capitolio y avisándole de que si no convence en la gira a todo el mundo de que lo que hizo fue un acto de amor en lugar de un acto de rebeldía, lo pagará caro.

Durante la gira y por mucho que se lo proponga, no logra aplacar al presidente ni convencer a todo el mundo de que no es una rebelde que intenta atacar el régimen existente. En algunos distritos hay disturbios y el presidente Snow quiere venganza. Y la venganza cae. Lo que tendrán de especiales los 75 juegos es que los tributos serán escogidos entre los ganadores de todas las ediciones. Eso hace que Katniss se automáticamente una de las elegidas ya que es la única chica ganadora del distrito 12.

Para abreviar, te diré que hacen alianzas con otros concursantes, que no llegan a acabar el concurso ya que Katniss provoca la destrucción de la arena de juego. Está malherida y es rescatada por un aerodeslizador.

Sinsajo.- Katniss está en el distrito 13, comprobando por sí misma que no ha sido destruido sino que sobrevive bajo la superficie gracias al acuerdo de no agresión que hicieron con el Capitolio (el distrito 13 estaba especializado en armamento nuclear, de ahí que se llegara a acuerdo). Ahora es la base de los rebeldes. El distrito 12 ha sido arrasado, la mayoría de sus habitantes aniquilados. Gran parte de los distritos restantes se alzan contra el presidente y todos esperan que Katniss sea la imagen de la revolución. Pero ella está más ocupada en pensar cómo rescatar a Peeta (que está en el Capitolio) que en otra cosa. En este tomo se narra el enfrentamiento entre rebeldes y presidente, con un final sorprendente.

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Son novelas fáciles de leer, no muy originales en su planteamiento, pero de ello ya te contaré cuando hable de la película, me ha recordado a otras novelas y otras películas ya existentes. Son las típicas novelas para leer durante un viaje o mientras esperas algo o a alguien, con una trama fácil de retomar tras un parón en la lectura.


Sin descanso, título original Killjoy (otra de esas traducciones que dejan que desear), de Julie Garwood.

Es una novela predecible, de la que se podría hacer una película de esas que suelen emitir en televisión los sábados por la tarde. Pero el que sea predecible no la hace mala.

Lola tiene dos hijas, Jilly y Carrie. Jilly es guapísima y malísima, manipuladora, egoísta y peligrosa. Consigue lo que quiere y además siempre queda bien y como una buena chica. Carrie es trabajadora, dulce y maravillosa y la única persona que parece darse cuenta de lo mala malosa que es Jilly.

En su último curso de instituto, Jilly queda embarazada, tiene una niña y se va, dejándosela a su madre y su hermana, que la cuidan y la adoran desde el primer día. Pasan los años y Jilly intenta secuestrar a su hija, con ayuda de un criminal. Como resultado, muere Lola y Avery, la niña, resulta herida.

Cuando Avery crece, empieza a trabajar en el FBI como analista de datos. Carrie tiene una agencia de publicidad y actrices. Todo va genial. Hasta que Carrie es secuestrada por Monk, un asesino en serie que es perseguido por John Paul. Lo que no se sabe es que Monk ha hecho eso porque está totalmente encandilado por Jilly, quien quiere ver muertas a Avery y Carrie.

Chica guapísima, inteligente, dulce, emprendedora se encuentra con chico duro, solitario, guapísimo, habilidoso, fuerte y leal. Juntos intentan atrapar a un malo malísimo que suele hacer bien su trabajo pero que esta vez la pifia por estar enamorado e intentar complacer a su amada.

Por supuesto se enamoran, se acuestan y todo es excepcional y al final suenan los violines y todo eso.

Ya te lo dije, totalmente predecible. Aunque hay cosas sin mucho sentido, aún dentro de lo que suelen ser estas novelas. Una de ellas es el cambio de Carrie. Nos la presentan al principio como una muchacha trabajadora, tenaz, inteligente, cariñosa y todo eso. Pero después la imagen que nos dan de ella es de una mujer de mal genio, gritona, impaciente, insegura, desconfiada...

Por otra parte, Monk tiene su modus operandi, es bueno en su trabajo, hace lo que tiene que hacer y punto. Vale que cree estar enamorado de Jilly y quiere complacerla y hacer las cosas de la forma que ella desea. Pero no va con su personalidad controladora el dejarse llevar de esa forma y mucho menos en "su trabajo". Monk realmente habría aceptado matar a Carrie y Avery, sí, pero no de esa forma tan extravagante, sino a su manera.

Pues eso, otro libro para leer por leer, en ratos de espera. Y también fácil de retomar.


Rosas rojas, título original Red roses mean love (más o menos), de Jacquie D'Alessandro

Novela de faldas largas. Es decir, hace un par de siglos. Stephen Barret, el marqués de Glenfield, es atacado cuando va de Londres a su pabellón de caza a pasar una semana en soledad. Dejado por muerto, es rescatado por Hayley Albright, una joven huérfana que se ha hecho cargo de sus hermanos pequeños, tres criados de su padre y una tía medio sorda. Ella le lleva a su casa, le cura y le cuida.

Cuando Stephen se despierta al cabo de unos días, se da cuenta de que su vida corre peligro y decide mentir sobre su identidad, para poder restablecerse por completo antes de volver a Londres y descubrir quién puede ser su asesino. Le escribe una carta a su mejor amigo y además cuñado, Justin, pidiéndole que le envíe ropa y que investigue quién podría desear su muerte.

Le dice a Hayley que es un tutor y que fue asaltado por unos ladrones. Ella le acoge como un miembro más de su familia. Y aquí empiezan las dificultades para él. Nunca ha hecho gran cosa por sí mismo. Nunca se ha vestido solo, nunca se ha afeitado... con la excusa de sus heridas se va librando de cosas, pero no deja de asombrarle la diferencia existente entre su modo de vida y la de la familia Albright.

Hayley escribe relatos bajo un pseudónimo, para una revista de caballeros (si supieran que es una mujer, nadie querría comprar la revista), pero nadie en casa lo sabe. Este empleo le permite mantener a sus hermanos Pamela, Andrew, Callie y Nathan, a su tía Olivia,  y a Winston, Grimsley y Pierre, tres componentes de la tripulación del barco de su difunto padre. Ella es una mujer activa, alegre, con iniciativa y las ideas claras. Por supuesto, él se enamora de ella pero las diferencias sociales y todo eso, hacen que ni se plantee nada. Y hasta aquí puedo leer, no voy a decirte quién quiere ver muerto a Stephen ni el motivo, ni lo que pasa entre los dos protagonistas.

Ya sé que contado así parece una novela romanticona más, pero tiene momentos y personajes sumamente divertidos. El hecho de que por una vez la mujer no sea una tierna corderilla, dulce, inocente y frágil, sino una mujer que no necesita más que el cariño de su familia para salir adelante, hace que sea mucho más agradable de leer. Una llega a preguntarse porqué una muchacha así se fijaría en un inútil como Stephen, que sólo sabe llevar las cuentas de sus tierras y poco más.

Mis personajes preferidos son Callie, la niña pequeña, de seis años, que hace las típicas preguntas incómodas con la mayor inocencia del mundo y la tía Olivia, cuya sordera es bastante selectiva y es mucho más espabilada de lo que los demás piensan.

Sorprendentemente, de las tres novelas (Los juegos del hambre, Sin descanso y Rosas rojas), es la que más me ha gustado. No me ha resultado empalagosa y sí me ha hecho sonreír en algunos momentos. No es la novela del siglo ni mucho menos, pero está bien para leer estas vacaciones tranquilamente.

Ah, el título del libro se debe a la afición de Hayley por conocer el significado de los nombres y de las flores.



lunes, 10 de diciembre de 2012

Aviso

Este blog tiene como finalidad compartir las cosas que veo, que leo y que escucho. No todas, obviamente, pero sí la mayoría de ellas.

Todas las opiniones de cada entrada son personales. Si alguna vez digo que algo no me ha agradado, no pretendo con ello que sea algo malo o de poca calidad, sino que, por el motivo que sea, no me ha gustado. No soy una crítica de cine, música o literatura, me limito a exponer mis impresiones.

Siéntete libre de compartir las tuyas, si lo deseas. Ningún comentario será borrado, a no ser que sea insultante o grosero. O spam. Admito y agradezco críticas constructivas, sugerencias y correcciones.