martes, 16 de enero de 2018

La leyenda del samurai, 2013



¿Cómo llegué a esta película? Pues curioseando, encontré un autor japonés, Yukio Mishima, muy elogiado por su forma de escribir (aún no he leído nada suyo, pero ya tengo un par de títulos en cola). Y me enteré de que murió por el rito del seppuku (lo que los occidentales llamamos harakiri), en la década de los setenta del pasado siglo.

Así que seguí curioseando, sobre el rito del seppuku y encontré una referencia a los 47 ronin (samuráis sin amo al que servir, lo cual era un deshonor) y cuando vi que había una película basada en esos hechos, pues ale, a verla.

A ver, la película no es nada fiel. Hay magia e historias románticas por medio. Y sale también como de refilón el bosque de los suicidios. Pero sí que muestra cómo concebían el honor y la deshonra en esa época, en la cual yo no habría sobrevivido ni media hora, por lo torpona que soy.

El caso es que la película me pareció interesante pero sólo en ese aspecto. En lo demás es demasiado excesiva, muchas peleas y muy increíbles, personajes fantasiosos, etc.

Así que dejo a tu criterio el verla o no. Ah, y decir "harakiri" es incorrecto para un japonés, es sappuku.

lunes, 15 de enero de 2018

El bosque de los suicidios, 2016



Esta es una película muy americana. Es tan americana, que casi parece un monólogo de Goyo Jiménez. En serio.

¿Que por qué veo una película con ese título? Pues porque recordaba vagamente hace tiempo haber sabido algo acerca de un bosque real, en Japón, donde la gente va a suicidarse. Los japoneses, ya se sabe, tan ordenaditos y metódicos. Y además la protagonista sale en Juego de tronos, que no tiene nada que ver, pero ya hay cierta confianza y tal...

Bueno, al meollo de la cuestión.

Sara (o seguramente Sarah que es como más pijillo) tiene pesadillas en las que sueña que su hermana gemela corre peligro. Y resulta que la hermana gemela que estaba en Japón, se ha ido al bosque Aokigahara, teóricamente para suicidarse. Que resulta que es un bosque muy bonito de visitar, de día, con guía y sin salirte de los caminos. Pero que si vas a solas y te sales de los caminos, se supone que has decidido quitarte la vida.

La historia de este bosque se remonta a la antigüedad, cuando había hambruna en Japón y las familias abandonaban en ese bosque a los miembros más débiles, como ancianos o enfermos, para que murieran y no supusieran una carga para el resto. Nota al margen: recuerdo haber visto una película con temática parecida, hace muchos años, en televisión, sobre una anciana que pide ser abandonada en una montaña con un cuenco de arroz por toda compañía, para aliviar los gastos de la familia.

Bueno, el caso es que se supone que en ese bosque hay unos ciertos espíritus que te hacen ver y oír cosas. Se alimentan de tu tristeza, con lo que si estás triste ya te dicen que nanay de ir de paseo al bosque o acabas suicidada.

Pues nuestra intrépida Sara/Sarah basándose en esos sueños y la conexión especial entre gemelas, decide ponerse el mundo por montera y largarse a Japón a buscar a su hermana. Por supuesto, su novio/marido le apoya totalmente, como si fuera lo más normal del mundo recorrer diez mil kilómetros por un sueño. Sin preguntas ni nada: "Te lo piensas y si por la mañana sientes que debes ir, pues te vas". Ale. Y se va, claro, porque si no, no habría película.

Llega a Japón y se encuentra con que... !hablan japonés¡ Afortunadamente todo el mundo con el que se para a hablar chapurrea un poco de inglés. Pregunta por su hermana. Y es curioso, porque son gemelas idénticas y la gente reconoce a la hermana por la foto que enseña y no por su propia cara. Excepto en el colegio, claro.

El caso es que dicen que su hermana ya debe estar muerta porque si entró en el bosque era para morirse un poco y además ya tenía experiencia con intentos de suicidio y todo eso. Pero Sara/Sarah erre que erre que su hermana está viva porque siente ese zumbido que las tiene conectadas siempre.

En un bar, un australiano intenta ligar con ella. Y tiene tan buena suerte que es un periodista que cada dos por tres va de excursión al bosque de los suicidios, con un guía del lugar. Así que al día siguiente, se apunta a ir con ellos.

Y mira que le avisan: No vayas. Que las cosas raras del bosque te van a hacer ver y oír alucinaciones. Que no salgas de los senderos. Que si estás triste ni te acerques. Pero ella es muy americana y muy hermana y dice que va a entrar y encontrar a su gemela, con un par. Y mira a todos como si fueran imbéciles.

Entran el el bosque. Pasean, mucho verde, mucho matorral, mucho suicida, mucha música de sustos. Encuentran una tienda de campaña, que es de la hermana. Pero ya es muy tarde, han de dar vuelta, dice el guía. Yo me quedo, con un par, dice Sara/Sarah. Es la tienda de mi hermana y ella estará por aquí cerca. Y claro, el australiano muy galante, también se queda. El japonés pone cara de "estáis como cabras" pero dice "ni se os ocurra moveros de aquí, yo mañana vuelvo cuando sea de día y seguimos la búsqueda".

¿Y qué hacen ellos? Pues largarse, claro. Y la muchacha empieza a tener alucinaciones. Y le hace más caso a las alucinaciones que al australiano y empieza a marearte un poco ver la película, porque está oscuro y hay luces a un lado y otro, que si linternas, que si el móvil...

El caso es que acaba. ¿Cómo acaba? Pues muy americanamente. No digo más.

¿Te recomiendo verla? Ni jarta de vino, tú. Un peñaaaaaaaaaaaaazo tremendo. La típica postura norteamericana de "yo soy americana y puedo con todo y el resto del mundo no valéis gran cosa y sois raros de narices" y después desatender todos los consejos que se le da. Qué estropicio.

Pues eso, que no la veas, que ya me he sacrificado yo para poder escribir esta entrada y ahorrarte el disgusto. O la pérdida de tiempo. O ambos.

sábado, 13 de enero de 2018

Batiburrillo


Estos días he estado un poco caótica, sí, incluso para ser yo, caótica. Te cuento: me he vuelto a ver la trilogía (o tetralogía porque son tres novelas pero cuatro películas) de Los juegos del hambre. Porque no sólo había leído las novelas sino que también había visto las películas. Y en uno de mis arranques, ale, a verlas otra vez.

Porque tengo una lista enooorme de cosas pendientes de leer y de ver, pero de cuando en cuando el cuerpo me pide volver a lo ya conocido. En este caso creo que es una cosa de mi subconsciente, porque estoy intentando eliminar ciertas cosas de mi vida y esas películas están muy relacionadas con algunas de esas cosas.

Más: he intentado denodadamente leer Phobia, de Wulf Dorn. Había leído La psiquiatra y ahora me puse (varias veces) con este. Y oye, que no hay forma. Y la sinopsis y el comienzo son muy interesantes, pero la mujer.... ufff, se me hace muy cuesta arriba empatizar o meterme en la historia con ella. Así que hoy he decidido aparcarlo y no perder más tiempo.

También he vuelto a "casi" ver Juego de tronos. El casi entrecomillado es porque la mayor parte del tiempo lo he tenido de fondo mientras trasteaba en la cocina o preparaba ejercicios.

Y estoy muy tentada a volver a ver Dexter, a pesar de que el final es una atrocidad.

He empezado a escribir y después borrar una entrada-protesta porque se ha tratado el tema de Diana Quer en un colegio de educación primaria, y me parece que es algo total y completamente inadecuado para ser expuesto a gente de esa edad, que a saber cómo comprenden ciertas cosas que a las personas mayores nos resultan casi imposibles de asumir.

He ido sólo dos veces al gimnasio. Con la humedad y el frío mi tendinitis ha decidido ampliar su campo de actuación, y ahora no me duele el hombro sólo cuando hago ejercicio sino también cuando intento darme la vuelta en cama o vestirme o coger algo de la mesita de noche. Como soy muy cazurra, sigo haciendo casi todas esas cosas. De hecho, empecé a ejercitar en la máquina de pectorales pero tuve que dejarlo porque casi sentía el "crac" y aunque aguanto el dolor, aún no soy masoquista. Así que me dediqué más al cardio, con tal ímpetu que mi tobillo izquierdo dijo "me rindo". Toca descanso.

¿A que parezco una viejecita achacosa? Pues no lo soy. Sólo soy una viejecita quejica :P

Además tengo que confesarte algo: me he hecho adicta a la pechuga de pavo. Ains. Filetes de pechuga de pavo bien adobados con ajo, cebolla y sal. Pasados por un poco de pan rallado (sí, sin huevo, yo soy así) y a la sartén sin apenas aceite... (Se nota que hoy se me olvidó comer, ¿a que sí?).

También se me ha pasado por la cabeza hacer un maratón de Las chicas Gilmore. Pero es complicado hacer un maratón sin tiempo, y hacer un maratón "por capítulos" no tiene mucho sentido.

(Se nota también que no tengo una serie que ver que me llame especialmente la atención, ¿verdad?).

El lunes tengo que ir al centro médico y estoy concienciándome para no acercarme al Lidl (queda prácticamente al lado) para pillar croissants de mantequilla. Y pavo, claro. Y los yogures con trozos de manzana y pera. Ains, tengo que concienciarme más. O comer a mis horas. O ambas cosas.

También tengo que concienciarme para no coger más libros el lunes en la biblioteca.

Ah, y la gran noticia: he dormido más de ocho horas seguidas!!! De hecho fueron casi nueve. Hacía más de dos años que no dormía tanto seguido. Tal vez por eso hoy esté como estoy.

Pues eso, que tenía en mente varias cosas que contarte y se me han olvidado la mitad. Pero que sepas que siempre estás en mis pensamientos.






martes, 9 de enero de 2018

Doblar


Me he encontrado este vídeo en Facebook y he pensado en compartirlo contigo. Puede que no tengas mucho sitio donde colocar ropa o puede que, como yo, seas un poco desastre a la hora de clasificarla.

En este vídeo verás formas (aparentemente) fáciles de doblar y preparar distintas prendas para poder guardarlas cómodamente.

Si no te sirve de ayuda por lo menos habrás pasado un par de minutos sorprendiéndote de las cosas que se pueden hacer con la ropa.


viernes, 5 de enero de 2018

La princesa prometida, 1987


A ver. Llevo años, literalmente, escuchando hablar (y leyendo opiniones) tanto de la película como de  la novela. Por algún tipo de error o cruce de cables, tenía metido en la cabeza que era una historia/cuento de hadas entre una muchacha que se convertía en pájaro y un muchacho que se convertía en lobo (o algo así), el caso es que estaban enamorados y no podían estar juntos.

Y así fui dejando pasar la película, aunque la tenía en lista desde el siglo pasado (y no es una forma de hablar).

A pesar de que nunca tenía ganas de verla ni de leer la novela, había opiniones y comentarios de cuando en cuando, sobre todo por parte de Isi, que me hacían pensar que tal vez no era lo que yo esperaba. Aún así, la dejaba pasar.

Y hoy, en un impulso, pensé "o ahora o nunca" y estuvo a punto de ganar el nunca, he de confesarlo.

¿Por qué nadie me dijo que era una película tan sumamente divertida? Yo tenía entre ceja y ceja el romance y todas esas cosas, y resulta que es una película que me ha tenido sonriendo desde el minuto tres hasta el final. Vale, no ha habido carcajadas como pasó con, por ejemplo, La vida de Brian, pero sí una sonrisa fija, a veces más amplia y a veces menos, pero siempre ahí.

Es divertidísima. Y tiene lo justo de romántico (o sea, poquito). Por supuesto, me ha encantado el personaje de Iñigo Montoya, Fezzik me parece adorable...

No me gustan los rubios. No sé porqué, pero no me gustan, pero con Westley voy a hacer otra excepción. Eso sí, sólo como aparece al principio (as you wish), después me parece menos atractivo, la verdad.

Y también está el personaje tonto, que en este caso es Buttercup. Una y otra vez le dan pruebas de la constancia y seguridad de los sentimientos y una y otra vez ella rompe la promesa de confiar. Y en cierto momento cuando lo de los roedores gigantes, se queda como si nada, sin echar una mano, pero bien que coge un palo cuando le muerden el vestido... jumzzzz.

Así que si tú estás leyendo esta entrada del blog (y lo estás haciendo), y no has visto la película, déjame decirte que no es un cuento de hadas ñoño, ni siquiera es un cuento de hadas. Es una película muy entretenida y divertida y llena de esas frases tontas que en el momento de escucharlas nos suenan tan bien...

Pues eso, no hagas como yo. Apúntatela y disfrútala.

Edito para añadir que la banda sonora es de Mark Knopfler!

Año nuevo y todas esas cosas


Se supone que estos días es cuando nos hacemos propósitos para el año que comienza. Normalmente son cosas tipo: dejar de fumar, ir al gimnasio, aprender un idioma.... Yo, sinceramente, creo tanto en los propósitos de año nuevo como en el amor fraternal de las navidades, es decir, nada de nada. Ambas son cosas puntuales, a las que la mayoría de la gente se ve arrastrada y siente casi como algo obligatorio.

Así que, al igual que no me imbuí del espíritu navideño, no me hago propósitos para este año. De hecho, he empezado a dejar de sentir ilusión por un cambio de fecha, porque es sólo eso, un cambio de fecha, como cambiar de un día al siguiente. Supongo que me estoy amargando con la edad :)

Aún así, te cuento: hoy me ha tocado análisis de sangre y sorprendentemente ha ido genial (ya sabes que tengo una enorme aprensión a agujas en vena). Me ha quedado más marca del esparadrapo que del pinchazo.

Más cosas y puede que te rías al leerlo, pero el lunes empiezo a practicar tai chi (o taichi). Me han pasado un vídeo con ocho pasos muy básicos y empezaré por ahí, a ver qué tal.

Y creo que, después de varios meses, puedo declarar oficialmente que ya no me muerdo las uñas. Sí, las mordía, no soporto mis uñas largas. Ahora las tengo cortitas, pero sin estar mordisqueadas, en cuanto empiezan a crecer un poco, saco las tijeras de manicura y les doy un repaso.

Sigo con el sueño bastante alterado, pero voy teniendo rachas de un número aceptable de horas, así que por ese lado, también es todo positivo.

Y nada más. A esperar resultados y consultas.

jueves, 4 de enero de 2018

Una nueva amiga, 2014



Yo me esperaba la típica película sobre dos amigas de toda la vida, que llevan vidas más o menos paralelas y se quieren como hermanas, una de ellas muere poco después de ser madre y a partir de ahí la otra se convierte en el pilar del viudo y la huérfana...

Se podría decir que ese es el resumen de la trama, pero hay mucho más. Lo malo es que no puedo decírtelo sin estropear todo, así que tendrás que confiar en mí.

Posiblemente esta película no guste a mucha gente, precisamente por mostrarnos personajes que se salen de los estereotipos fijados por la sociedad.

A mí me ha gustado mucho, me ha parecido muy especial y me ha hecho darme cuenta de que tengo la mente bastante "burguesa", dicho sea esto en el peor de los sentidos posibles.

Es un poco triste, te aviso. Y no precisamente por la muerte de una de las dos amigas.