martes, 18 de julio de 2017

Cuenta conmigo, 1986

Un joven ha desaparecido. Unos días más tarde, un grupo de amigos de doce años, se enteran de dónde está el cadáver y deciden ir a buscarlo, para ser unos héroes al haber descubierto el cuerpo.

Durante el largo camino que recorren, vamos conociendo cómo es cada uno de los niños, cómo son las relaciones entre ellos, con su familia, incluso en el colegio. Es algo agridulce, pues la inocencia de la infancia a veces deja paso a una especie de agria visión realista de su situación familiar y personal.

Tiene un tinte lejano a La larga marcha, en la que los personajes se van dibujando conforme van avanzando en su caminar. También tiene una pincelada leve a It, con el grupo de amigos muy dispares donde cada uno tiene algo que aportar y que son capaces de enfrentarse a todo y a todos, de correr riesgos, si están juntos.

Otro ejemplo de que las obras de Stephen King no son "de terror". Bueno, al menos no todas.




lunes, 17 de julio de 2017

Cruising, a la caza, 1980

Un asesino en serie de gays. Un policía que se infiltra en el "ambiente" intentando frenar el amontonamiento de cadáveres. No le gusta nada su trabajo, aunque poco a poco va entrando en "la onda" y llega incluso a tener problemas y pedir que le saquen de ahí.

El chico malo es muy maloso. Los  gays son muy ochenteros todos, con las gafas de espejo, el cuero y las gorras. Muchos traseros al aire. Y poco más.

Bastante trasnochada, la verdad, aunque supongo que en su momento debió ser todo un hito.

Los odiosos ocho, 2015



Pues me vais a decir de todo menos bonita, pero no me ha gustado nada. Y no es porque sea una tarantinada, que una de mis películas favoritas es Malditos bastardos. Pero es que me pareció un rollo, vale que en las películas de Tarantino hay mucha violencia, llegando incluso a ser casi gore (el final de Django desencadenado es una oda al ketchup).

Pero pffff, no me convenció nada esta. Muchas tortas, muchos disparos, mucha sangre y poco más. Ale, ya puedes ponerme a caer de un burro.


domingo, 16 de julio de 2017

Canciones


Seguro que te ha pasado más de una vez, que hay una canción que se te mete en la cabeza y está ahí contínuamente, como fondo de cada pensamiento y cada cosa que haces.

Pues te dejo un par de las mías, de las que me han acompañado esta semana de vacaciones de madre, que me he pasado con un gripazo tremendo.

https://www.youtube.com/watch?v=hPC2Fp7IT7o

De esta primera, lo primero que me gustó fue la voz del cantante, es uno de los tipos de voz que me gustan muchísimo. Lo segundo, lo bien que empasta con la de Amy Lee, solista de Evanescence. Lo tercero, la letra (no sé si es por la gripe, pero tengo una temporada de romántico subido).

Espero que te guste. Te dejo un enlace donde puedes ver la letra en inglés y castellano:
http://www.letraseningles.es/letrascanciones/traduccionesST/Seether-BrokenTraducida.html


Y la segunda canción que no se me va de la cabeza es esta:

https://www.youtube.com/watch?v=Ww4IVZOBrQE

Sí, pero estoy en plan ñoño, qué le vamos a hacer....

Edito para decir, que esta es la entrada 1000 del blog!!!!!!! Ole!!!!


sábado, 15 de julio de 2017

Sonata per a violoncel, 2015


Hace ya bastantes años, casi recién nacido este siglo, me puse enferma. Tenía dolores bastante fuertes, normalmente acompañados de vómitos. Aparecían sobre todo por las noches.

Después de varias visitas al servicio de urgencias, otras tantas al médico de cabecera y a un par de especialistas, se determinó que no tenía "nada". Así que todo quedó entre dos opciones: o tenía problemas mentales o tenía fibromialgia, lo cual por entonces venía siendo más o menos lo mismo.

Pero de rebote, casi sin querer y tras dos años de idas y venidas, de pruebas y demás, resultó que lo que tenía era piedras en la vesícula y los dolores eran los correspondientes cólicos.

Desde entonces y a pesar de no haberla sufrido, siento un cierto interés por la fibromialgia. Y cuanto más sé, que no es demasiado, lamentablemente, más agradezco no sufrirla.

Y así llegamos a Sonata para un violonchelo. Una película que trata el tema en primera persona, a través de Julia, una afamada violoncelista, muy exigente consigo misma y con los demás, que ha volcado toda su pasión y tiempo en la música.

La enfermedad aparece, se suceden las visitas al médico, las pruebas, los análisis, todo negativo, hasta que tiempo después le dan el diagnóstico y la noticia de que no pueden hacer por ella más que darle analgésicos de los que no puede abusar, para intentar llevar una vida lo más cercana a la normalidad.

Renunciar a la música, exponerse a la lástima de los demás, depender de otra persona son cosas que atacan a lo que Julia ha sido toda su vida. Se niega a perder esa independencia física y emocional, lo cual le pone las cosas mucho más difíciles.


No es un cuento de hadas, no aparece un personaje maravilloso que la haga sentir mejor o la cure. No es una americanada, en la que al final, aprende que las relaciones afectivas son más importantes que su música. No, para ella lo importante es ser más, ser lo que siempre ha sido. La enfermedad la puede aplastar, pero sigue en sus trece de no ceder ni un palmo.

Curiosamente, esa obstinación en enfrentar las cosas de esa forma, hace que sea, al menos para mí, imposible sentir simpatía por ella. Es como si se erizara cada vez que cree que alguien desea ayudarla. Y pincha. Y es cruel.





viernes, 14 de julio de 2017

Cabreo

Hoy bajé al portal, para ver qué tenía en el buzón. He pasado una semana griposa, así que me encontré varias cosas. Una de ellas la postal de Isi del proyecto de hacer julio el mes de las cartas. Aún estás a tiempo de unirte. Otra fue un panfleto publicitario.
Dos cosas sobre él:

Una, que la oferta caducó en marzo (lo recogí hoy mismo del buzón)
Dos, si te fijas, después de poner que hay un regalo seguro, un asterisco que lleva a una nota al pie, donde pone directamente que lo del regalo seguro está sujeto a disponibilidad en stock.

Y todo esto en un folleto publicitario, que se supone es la carta de presentación, además de una firma de seguros. Tan seguros que ya intentan meterte la trampa antes de que les contrates, porque digo yo, si para atraer tu atención utilizan trucos así, ¿qué no harán una vez hayas firmado un contrato y crean tenerte atado a ellos?

Un asco. Es como lo de hace unos años, de "mil sms gratis" (y después añadían que sólo había que pagar tres euros mensuales).

Ya lo sé, pero no puedo evitar enfadarme.

Crash, 1996

Ya sabes que una de mis películas favoritas es Sexo, mentiras y cintas de vídeo. Por eso siento cierta tendencia a ver con buenos ojos los trabajos tanto de Andie MacDowell como de James Spader. Y así llegué a esta película.

Resumen de la película: a un puñado de personas les excitan los accidentes de coche, sobre todo si ha habido muertos, así como las cicatrices y heridas subsiguientes.

Así que la película va de eso: todos follando con todos mientras ven/provocan/viven/recrean accidentes de coche.

Nada más.

Sólo una cosa curiosa: como la película va de eso, durante todo el metraje se ven muchos accidentes. Pues mira tú, que un coche atraviesa los carriles de una autopista, choca contra un quitamiedos, cae por una ladera... y ahí no para ni el tato. El tráfico y la gente sigue como si nada. Y claro, así les da tiempo a echar un par de casquetes a gusto y largarse del lugar de los hechos.

Vale, dos cosas curiosas, porque acabo de recordar otra: un hombre provoca un accidente, por un despiste suyo, en el accidente muere otro conductor... y ni policía ni juicio ni historias, ahí nadie pregunta nada ni pasa nada, el tipo se compra otro coche y en paz.